Es el único modelo que sobrevive de los 12 automóviles que se construyeron originalmente.

En los primeros tiempos de la compañía, cuando Skoda todavía portaba el nombre de los fundadores de la marca, Václav Laurin y Václav Klement, la serie BS ayudó a la marca checa a conseguir más repercusión internacional, que la que le proporcionaba su primer vehículo, el Voiturette A.

El más deportivo de todos fue el BSC, del que solo se fabricaron 12 ejemplares. El primero salió de las cadenas de montaje de la fábrica el 10 de junio de 1908, mientras que el último se completó ese mismo año, pero el 20 de octubre.

Laurin & Klement BSC 1907

BSC, el deportivo checo de principios del siglo XX

Laurin & Klement vendió el BSC como un vehículo completo, con carrocería incluida. Mientras que el BS normal tenía que conformarse con solo 10 CV de potencia, la variante del BSC añadía dos extras, alcanzando unos magníficos 12 CV. Obviamente, ese era el nivel de potencia de los vehículos deportivos en los primeros días del siglo XX. Par que te hagas una idea de la evolución del automóvil, a lo largo de estos años, en la actualidad el Octavia RS tiene 245 CV.

Y para hacer más admirable el vehículo que estás contemplando, debemos decirte que es el único superviviente de los 12 que se fabricaron inicialmente. Un automóvil que ha sido restaurado, meticulosamente, para devolverlo a su estado original, un proceso integral que ha durado dos años.

Skoda afirma que todos los componentes importantes del Laurin&Klement BSC son originales, incluido el motor refrigerado por agua, con una cilindrada de 1,4 litros, que desarrollaba los mencionados 12 CV.

Por una razón obvia, Skoda afirma que el BSC, con 110 años de historia, representa uno de los modelos más valiosos que, actualmente, forman parte de la colección del museo de la marca ubicado en Mladá Boleslav.

No obstante, debes saber que este no es el primer automóvil clásico restaurado por la marca propiedad del Grupo Volkswagen, ya que, hace unos años, actualizaron un vehículo de competición, el 996 Supersport. Otro ejemplar único, en términos de supervivencia, considerado todavía más exclusivo que el BSC, ya que solo se fabricaron tres unidades.