La transformación nada tiene que ver con la berlina de lujo original.

Hablar de Rolls-Royce es hacerlo del lujo dentro del mundo del automóvil. A menudo, solemos considerar a sus modelos como auténticas obras de arte. Por ese motivo, resulta complicado entender cómo se puede transformar uno de estos vehículos sin que se considere una blasfemia. Dicho esto, el propietario del automóvil (o lo que queda de él) que protagoniza esta noticia, no ha demostrado tener buen gusto al modificar el aspecto de su Rolls-Royce Silver Shadow.

El prestigio y el aura de lujo que envuelven al fabricante británico han pasado a un segundo plano, a la vista de las imágenes. El responsable del proyecto es Corbin Goodwin, el hombre detrás del proyecto 'The Zero Given F**ks RX7', que seguramente haya llevado a cabo este proyecto como un mero capricho, sin importarle demasiado la opinión de la gente. En definitiva, se trata otro ejemplo de excentricidad como el Renault 4L equipado con motor V6 o el Citroën 2CV con un propulsor de Ferrari.

Rolls Royce Silver Shadow convertido en Hot rod

Rolls-Royce Silver Shadow, con motor V8 turboalimentado

El Silver Shadow transformado poco tiene que ver con el original. Su dueño ha sustituido todo lo que se podía cambiar. De esta forma, el radiador está ubicado en el maletero, fuera del vano motor. En el lateral derecho, podemos apreciar una espantosa y oxidada toma de aire y las llantas de aleación de 19 pulgadas proceden de un Porsche Panamera.

El automóvil está equipado con un bloque V8, de 6,75 litros de cilindrada, sobrealimentado mediante un turbocompresor de doble entrada, más un carburador firmado por Holley. Además, el colector de admisión y el intercooler están montado en el exterior. Como puedes comprobar, la disposición de los diferentes elementos mecánicos no ha seguido ninguna lógica.

Rolls Royce Silver Shadow convertido en Hot rod

Pero el capítulo de las aberraciones no concluye ahí. Para colmo, el propietario optó por una caja de cambios manual de cuatro velocidades, procedente de un Ford F-250, además de soldar el diferencial en el eje trasero. Como puedes corroborar, se trata de una maravilla de la ingeniería mecánica.

Los amortiguadores también han sido sustituidos, directamente, por unos específicos todoterreno. Y además debes saber que está a la venta. Hasta donde sabemos, la última puja alcanzó los 6.969 dólares (unos 5.770 euros). Puestos a buscar justificación, los más optimistas siempre podrán alegar que te compras un Rolls-Royce clásico al precio de un Dacia Sandero a estrenar. Aunque el modelo que estás contemplando no cumpla, al 100%, los cánones clásicos de un Rolls-Royce de época.

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