Los fabricantes de automóviles japoneses desarrollarán nuevos vehículos y tecnología de uso compartido.

Los fabricante de automóviles japoneses Toyota y Mazda han anunciado la firma de un acuerdo de colaboración para el desarrollo de nuevos modelos, tecnología de uso compartido y creación de vehículos eléctricos. Toyota ha adquirido el 5% de acciones de Mazda como parte del acuerdo.

Una asociación que se ha formalizado casi al mismo tiempo del anuncio, por parte de Mazda, de desarrollar una nueva tecnología, denominada SKYACTIV-X, que le permitirá seguir vendiendo motores de gasolina, que respetan los niveles de emisiones contaminantes, cada vez más restrictivos.

Hasta el momento, Mazda había rechazado la vía de la electrificación de sus modelos, prefiriendo desarrollar una gama de motores innovadores, con la tecnología SKYACTIV, tanto en gasolina como en ciclo diésel.

Tanto es así, que la marca oriental acaba de dar a conocer un avance técnico que consiste en utilizar una tecnología de compresión, para que la mezcla haga ignición, en lugar de las tradicionales bujías que emplean las mecánicas de gasolina. Esto se traduciría en motores significativamente más económicos.

 

 

"Creemos que es un trabajo imprescindible y fundamental, nuestra intención de conseguir el motor de combustión interna ideal. La electrificación es necesaria, pero creemos que el motor de combustión debe ser lo más importante" afirmó el jefe de Investigación y Desarrollo de Mazda, Kiyoshi Fujiwara. Eso no impide que la propia Mazda haya reconocido la intención de disponer de vehículos eléctricos a la venta, dentro de su gama de producto en 2019.

Como parte del acuerdo, ambos fabricantes también anunciaron una inversión de 1.318 millones de euros, para la construcción de una nueva planta, ubicada en Estados Unidos, capaz de fabricar 300.000 vehículos al año.

Este anuncio llega, justo después, de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, amenazara a principios de año con aplicar fuertes aranceles a la importación de vehículos, como el Toyota Corolla, que se fabrica en la nueva planta de Toyota en México. De esta forma, esa nueva fábrica mejicana, todavía en construcción, con una inversión de 842 millones de euros, se dedicará a producir camiones

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