Se cumple medio siglo de la inauguración de la pista de pruebas de la firma alemana cerca de Stuttgart.

Hablamos del lugar donde Mercedes-Benz pruebas todos sus turismos y camiones, También, deportivos, autobuses y coches de carreras. Sí, una pista de pruebas que ahora celebra su 50 aniversario.

Tras un extenso trabajo, la firma de la estrella inauguró su famosa pista de pruebas, ubicada en Stuttgart, en 1967. Un proyecto que se inició un año antes de su inauguración, después que los responsables de la empresa tardarán tres años en tomar la decisión definitiva de su construcción.

El primer tramo de pruebas en entrar en funcionamiento fue una serie de pistas circulares concéntricas, con una superficie diferente en cada caso, desde el basalto azul, pasando por asfalto resbaladizo o adoquines de tamaño medio. Asimismo, un sistema de aspersores integrados, permitía reproducir las pruebas tanto es seco como en mojado. 

Mercedes-Benz pista de pruebas en Stuttgart

Una pista por la que pasan desde berlinas a Unimogs

En el pasado, al igual que en la actualidad, Mercedes-Benz tenía una gama de producto muy amplia, compuesta por berlinas de todos los tamaños, familiares, camiones, Unimogs... Por este motivo, tras la inauguración de la primera pista, se hizo evidente que no respondía al 100% a las necesidades del fabricante, que construía tanto  vehículos de pasajeros como comerciales.

Las demandas de los ingenieros eran claras: necesitaban una pista para conducir a alta velocidad y realizar pruebas en carretera, así como un trazado específico para vehículos comerciales. Poco a poco, esas demandas fueron calando en los responsables de la marca, que decidieron ampliar las pistas de 'entrenamiento'.

Mercedes-Benz pista de pruebas en Stuttgart

El fabricante de la estrella confirma que la suma de todas las pistas de pruebas actuales acumula una distancia total de 15.460 metros, incluyendo 3.018 metros de trazado para alta velocidad. La máxima teórica a la que es posible circular por la curva peraltada de las imágenes es de 200 km/h, pero hacerlo "sería físicamente casi insoportable para un ser humano".

Curiosamente, lo más importante es que permite conducir por la curva a una velocidad de 150 km/h sin poner las manos en el volante. Como explica Mercedes-Benz, a esa velocidad, ya no hay fuerzas laterales que afecten a los neumáticos y el vehículo se mantiene en la trazada, por inercia, sin necesidad de tocar la dirección.

Mercedes-Benz pista de pruebas en Stuttgart

En el último medio siglo, la pista ha sufrido continuas evoluciones para adaptarse a las nuevas condiciones de los vehículos más actuales. Por ejemplo, hoy en día, dispone de un tramo de carretera con 'asfalto silencioso', especial para medir los niveles más bajos de rumorosidad que se transmiten al habitáculo. 

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Pista de pruebas de Mercedes-Benz en Stuttgart