Keiichi Tsuchiya pilota un Mazda 767B, el mítico vehículo de competición con motor rotativo de 4 cilindros.

Si nunca has escuchado el sonido de un Mazda 767B rodando en pista, este es el momento de subir el volumen de tus altavoces. Gracias a un video de Best Motoring, el piloto japonés Keiichi Tsuchiya se pone al volante de uno de los coches de competición más exclusivos construidos en todos los tiempos. Es el momento de apreciar el sonido de un motor de cuatro cilindros rotativo, capaz de generar una melodía inconfundible.

El 767B fue el predecesor del 787B, que se mantiene como el único coche japonés que ha obtenido la victoria absoluta en las 24 Horas de Le Mans. El vehículo equipa una peculiar mecánica con una cilindrada de 2.616 cm3, que desarrolla un potencia de 621 CV y un par motor de 510 Nm. Curiosamente, el cuentarrevoluciones fijaba la línea roja en las 9.000 rpm.

Mazda 767B

Mazda 767B, predecesor del 787B ganador en Le Mans

Tsuchiya conduce el 767B en el revirado circuito Central Circuit, de Japón. La pista tiene una longitud de 2.800 metros y no ofrece demasiadas oportunidades para exprimir todo el potencial del motor rotativo. Sin embargo, el piloto oriental es capaz de cruzar el coche a la salida de una curva en un par de ocasiones.

Mazda 767B

A pesar de no contar con la fama de una victoria en Le Mans, el 767B se impuso en los 1.000 km de Fuji en 1989 y en los 500 km de Fuji, de 1990. El fabricante japonés construyó solo tres ejemplares del 767B, motivo que ha llevado a aumentar el valor de cada una de ellas. De hecho, en la subasta de este año de Gooding and Co, en Amelia Island (Florida), la unidad con el número 003 alcanzó un precio de 1.750.000 dólares, siendo uno de los automóviles japoneses más caros jamás vendidos.

Mazda 767B

El vehículo con el dorsal #202 no tuvo tanta fortuna. En el año 2015, el piloto Sniji Hoshino participaba en la subida a la colina en el Goodwood Festival of Speed. Por causas desconocidas, Hoshino perdió el control y causó importantes daños materiales al vehículo. Afortunadamente, el piloto nipón no sufrió ninguna lesión de gravedad.

Mazda 767B

La unidad restante del 767B pertenece a Mazda North American Operations y en ocasiones se le ha podido ver rodando en pista. Como fue el caso en la reunión de 2016 de la Rolex Motenrey Motorsports, en el circuito Raceway Laguna Seca.

Fuente: Best Motoring

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