Prueba Mercedes-Benz G 550 4x4² 2017: el tamaño sí importa

En Los Ángeles, hay muy pocos coches tan populares como el Mercedes-Benz Clase G. A fin de cuentas, este TT está en todas partes, con llamativas pinturas metalizadas, tonos mate y, en una gran proporción, 'envuelto' en variantes Mercedes-AMG (de hecho, estas son las más vendidas).

Incluso, en los últimos meses, comienza a ser habitual cruzarse con las preparaciones de BRABUS. Sin embargo, ninguno de los Clase G que he conducido hasta el momento, son capaces de transmitir la sensación de poder que irradia el G 550 4x4² (conocido como G 500 4x42 en Europa). Y esa sensación me encanta.

 

Qué tiene de bueno

Puedes pasar por cualquier lado. En Los Ángeles, el recorrido habitual de los propietarios de este vehículo consiste en cruzar Beverly Boulevard, camino a los afamados grandes almacenes The Grove. Pero yo no he podido resistirme a desplazarme al circuito off-road de Hungry Valley, en Gorman, California, para buscar los límites de este TT. 

Y fuera del asfalto, te aseguro que se trata de un modelo imparable: con una altura libre de 45 centímetros, el sistema de amortiguación con dos amortiguadores y muelles en cada rueda y los tres diferenciables bloqueables, este Mercedes-Benz puede llevar a cabo vadeos, realizar cruces de puentes y subir por pendientes con las que el resto de todoterrenos solo pueden soñar. Sin duda, es un modelo pensado para ensuciarse. 

Es fácil de conducir. Mide 4,50 metros de longitud, 2,10 metros de ancho y 2,23 metros de alto, pero desde el volante no s...