¡Cómo ha mejorado sobre asfalto el todoterreno alemán!

Algunos todavía no saben lo que hay que agradecer al sha de Persia (Irán) de los años 70 cuando planteó a Mercedes-Benz la creación de un todoterreno imparable para nutrir a su ejército. El Clase G se hizo realidad en 1979 y, desde entonces, nadie ha conseguido arrebatarle el título honorífico de ser el mejor 4x4 del mundo.  

La última entrega del vehículo, con cambios realmente profundos, no pierde ni un ápice de capacidad en el campo y mejora notablemente su adaptación al asfalto. Lo podrás comprobar en esta prueba de la versión G 350 d 2020, la de acceso a la gama, con un motor turbodiésel de 286 CV. 

Galería: Mercedes-Benz G 350 d 2020, prueba

Como no podía ser de otra forma, el modelo alemán mantiene la fisonomía rectilínea del vehículo original. De hecho, cuesta mucho saber si se trata del último modelo. Si te sirve de referencia, yo me fijo en las luces de conducción diurna y en los pilotos para identificarlo. Los más observadores también apreciarán los nuevos juegos de llantas de aleación. 

 

Las cotas exteriores son algo mayores, de tal modo que ahora alcanza los 4,81 metros de longitud (incluyendo la rueda de repuesto 'colgada'), 1,93 de anchura y 1,96 de altura. Gracias al empleo de aluminio en algunas zonas, el peso no solo no se ha 'disparado', sino que incluso se ha reducido, aunque sigue siendo una mole. En este caso, el 350 d marca 2.375 kilos. 

La habitabilidad se ha mejorado considerablemente, ya que hay 15 centímetros más que antes de espacio para las piernas. Aun así, no hay sitio suficiente para que cuatro adultos de estatura elevada (1,90 metros) se instalen cómodamente, pero sí perfectamente para ocupantes de talla media. 

En cuanto al maletero, dispone de 454 litros, una cifra normal, que pueden ampliarse a 1.941 abatiendo los asientos. Por cierto, también las banquetas basculan hacia adelante, para que los respaldos puedan caer por completo.

Mercedes-Benz G 350 d 2020, prueba

Dos pequeños peros en este ámbito: la tela que hace las veces de cubremaletero no está a la altura de un vehículo de este porte y el portón se abre de forma lateral, lo que puede complicar el acceso al maletero, si tenemos detrás un coche aparcado. 

Mercedes-Benz G 350 d 2020, prueba

Por supuesto, el Mercedes-Benz G 350 d 2020 sigue confiando en un robusto chasis de largueros y travesaños, y mantiene el eje rígido trasero, al igual que la tracción 4x4 permanente, la reductora (LOW RANGE) y los tres diferenciales bloqueables, su símbolo de identidad. En cambio, ahora, la suspensión delantera es independiente y la dirección es de cremallera y no de recirculación de bolas.

Estos acertados cambios convierten al Geländewagen en un modelo mucho más apto para circular sobre el asfalto y, sobre todo, para controlarlo mejor en curvas. De eso, hablaremos más adelante.

No nos debemos olvidar de citar los destacados ángulos todoterreno del coche: 31 grados de entrada, 30 de salida y 26 de ventral. Todo, complementado con una destacada altura libre al suelo de 24,1 centímetros y una profundidad de vadeo de 70 centímetros. En este punto, el componente más expuesto son las estriberas laterales.    

Mercedes-Benz G 350 d 2020, prueba

A pesar de ser un vehículo preparado para un uso intenso en el campo, está a la altura del resto de modelos Mercedes-Benz, en lo referido a presentación y calidad del interior. No hay más que ver la foto para demostrar su cariz marcadamente Premium.

Destaca la doble pantalla panorámica, de 12,3 pulgadas cada una, para la instrumentación digital (con modos Classic, Sport y Progressive) y para el sistema de infoentretenimiento MBUX de última generación. Como sucede en otros modelos de la gama, hay que pasar un pequeño periodo de adaptación para gobernar con agilidad los numerosos mandos del volante multifunción.

Además, el hecho de que la transmisión automática no disponga de un pomo, sino de una leva para gobernarla, deja una consola central libre para un gran hueco portaobjetos. No faltan detalles 4x4, como el asidero delante del asiento derecho. 

Mercedes-Benz G 350 d 2020, prueba

A la hora de cambiar la puesta a punto del coche, hay que recurrir al control dinámico de la conducción DYNAMIC SELECT, que integra los programas Comfort, Sport, Eco, Individual y Offroad. En nuestro caso, también disponemos de una suspensión adaptativa con amortiguadores de dureza variable, que forma parte del equipamiento opcional.

En condiciones normales, el G envía el 40% de la fuerza mecánica al tren delantero y el 60%, al trasero. Para engranar la reductora, con una desmultiplicación de 2:93 a 1, basta pulsar un botón y no superar los 40 km/h, mientras que para desactivarla, la velocidad máxima puede ser de 70 km/h. Más fácil, imposible...

Mercedes-Benz G 350 d 2020, prueba

Toca ponerse a los mandos del mejor todoterreno del mundo. El sistema de apertura de las puertas y el sonido que emiten al cerrarse no han variado en todas estas décadas, algo que se agradece cada vez que se utiliza el coche.

La postura de conducción es realmente elevada y permite controlar perfectamente los límites delanteros del vehículo, algo fundamental en conducción 'off road'. Para la ocasión, disponemos de un motor turbodiésel de 3,0 litros y seis cilindros en línea, que genera 286 CV entre 3.400 y 4.600 rpm, más un par máximo de 600 Nm entre 1.200 y 3.200 vueltas.

Desde luego, el poderío mecánico es manifiesto en cualquier circunstancia y, principalmente, al iniciar en marcha desde parado ante una dificultad campera, una cualidad clave para poder superarla al primer intento.

Mercedes-Benz G 350 d 2020, prueba

Además, el propulsor casa perfectamente con la transmisión automática con convertidor de par 9G-TRONIC, de nueve velocidades y con levas tras el volante, que realiza cambios de marcha imperceptibles y gestiona perfectamente el régimen ideal en cada momento. 

En el campo, a la hora de transitar por caminos con fuertes baches, el G 350 d 2020 los absorbe de una manera increíble, hasta el punto de que podemos mantener un ritmo algo elevado, sin que afecten a la trayectoria ni apenas al confort de marcha. De hecho, no aparece ni un solo grillo, muestra de que todo está perfectamente ensamblado. 

Mercedes-Benz G 350 d 2020, prueba

Antes de vernos obligados a engranar la reductora y algún bloqueo de diferencial, el límite motriz es realmente elevado y, en muchas ocasiones, llegamos a él a causa de los neumáticos, unos M+S pero sin un claro enfoque campero. 

Desde luego, resulta toda una experiencia trialear con el coche y ver cómo con pequeños golpes de gas, avanza sin remisión, aunque estemos en un fuerte ascenso. Por cierto, conseguir que un neumático trasero quede en el aire es realmente difícil, ya que el eje rígido se descuelga mucho. 

Mercedes-Benz G 350 d 2020, prueba

Como comenté antes, las estriberas son el punto más débil del conjunto y obligan a ser cuidadosos si vemos que el ángulo ventral puede quedarse justo. Desde luego, yo me hubiese quedado mucho más tiempo comprobando las bondades del coche, porque llega a ser adictivo.

Pero la gran sorpresa llegó al volver a la civilización por carreteras secundarias, pues el Mercedes-Benz G 350 d 2020 ofrece un tacto realmente gratificante y seguro. El tren delantero es muy obediente en curvas y la dirección responde como la de un SUV, de tal forma que no nos debemos 'pegar' con ella para colocar el coche como queremos.

Mercedes-Benz G 350 d 2020, prueba

Además, la carrocería se mantiene en su sitio, sobre todo si elegimos el programa más deportivo de la suspensión adaptativa, y ofrece un fantástico aplomo a velocidades de crucero. Y el consumo baja de los 10,0 litros a ritmos constantes. ¿Pero esto es un todoterreno? 

Pero claro, todo tiene su punto 'negativo' y, en este caso, es el precio, que asciende a 115.600 euros. En cualquier caso, si los tienes y puedes disfrutar de muchos días libres practicando todoterreno, siempre será una inversión bien hecha. 

Mercedes-Benz G 350 d

Motor Diésel, seis cilindros en línea, turboalimentado, 2.925 cm³
Potencia 286 CV entre 3.400 y 4.600 rpm / 600 Nm entre 1.200 y 3.200 rpm
Caja de cambios Automática con convertidor de par 9G-TRONIC, 9 velocidades
0-100 km/h 199 km/h
Velocidad máxima 7,4 s
Consumo 11,0 l/100 km
Tracción Integral permanente, con reductora
Peso en vacío 2.375 kg
Número de asientos 5
Capacidad del maletero 454 l
Precio base 115.600 euros