Hace escasos meses, analizamos en detalle esta misma versión híbrida enchufable en el Q5 estándar, por lo que, a continuación, vamos a resumir las principales claves de esta opción con etiqueta 0 en la carrocería Sportback, de línea coupé. 

Estamos ante la variante más potente de la gama, con 367 CV combinados. Por lo tanto, mejora las prestaciones del SQ5 Sportback, con un motor diésel de 341 CV, y encima resulta varios miles de euros más barato. Eso sí, para sacar partido a los 59 km de autonomía eléctrica (unos 45 reales), hay que instalar en casa un punto de carga.

El Audi Q5 Sportback 55 TFSIe, en cinco puntos clave

Galería: Prueba Audi Q5 Sportback 55 TFSIe quattro

Diseño

El acabado Black line edition se sitúa como el más exclusivo de la familia y personaliza el conjunto a través de diferentes componentes en color negro, como la parrilla, las cubiertas de los retrovisores o el marco de las ventanas. 

En la carrocería Sportback, el techo cae de forma pronunciada desde el pilar B hasta la zaga, si bien el maletero apenas pierde 10 litros frente al del Q5 PHEV 'normal'. Eso sí, en las plazas traseras hay una menor sensación de espacio y luminosidad, y como máximo, pueden acomodarse adultos de 1,85 metros de altura. 

El puerto de carga se encuentra en el lateral izquierdo y alimenta una batería de iones de litio, de 17,9 kWh de capacidad bruta (14,4 netos), que puede estar lista a 7,4 kW (potencia máxima de carga) en 2,5 horas.

Prueba Audi Q5 Sportback 55 TFSIe quattro
Prueba Audi Q5 Sportback 55 TFSIe quattro
Prueba Audi Q5 Sportback 55 TFSIe quattro

Interior

Al ser un híbrido enchufable, el Q5 Sportback 55 TFSIe quattro permite elegir entre varios usos del tren motriz: hybrid (empleo inteligente de ambos motores), electric (uso exclusivo del propulsor eléctrico hasta los 130 km/h), hold (mantenimiento de la carga de la batería) y charge (recarga de la batería en marcha). 

De serie se incluyen los asientos posteriores con regulación longitudinal e inclinación variable, al igual que el climatizador de tres zonas. En cuanto al maletero, declara 455 litros, mientras que el del Q5 Sportback diésel llega a 510. Los cables de carga no pueden guardarse en un doble fondo, por lo que resta espacio en la superficie. 

Prueba Audi Q5 Sportback 55 TFSIe quattro
Prueba Audi Q5 Sportback 55 TFSIe quattro
Prueba Audi Q5 Sportback 55 TFSIe quattro

Mecánica

Los 367 CV y 550 Nm combinados surgen de unir el motor turbo de gasolina 2.0 TFSI de cuatro cilindros en línea y 265 CV, con un propulsor eléctrico de 143 CV. La transmisión asociada es la S tronic de doble embrague y siete marchas, mientras que la tracción se denomina quattro-ultra y usa un embrague multidisco para enviar fuerza al tren posterior en caso necesario. 

Cuando agoté la carga de la batería, puse a cero el ordenador de a bordo y registré un gasto de entre 8,5/9 litros cada 100 km con un uso mixto sin fuertes aceleraciones, aunque tampoco plenamente ecológico. No está mal teniendo en cuenta el poco apoyo eléctrico existente cuando el coche funciona en modo híbrido. No obstante, en viajes de varias horas por autopistas/autovías seguramente esos registros suban.

Como en otros PHEV, el depósito es más bien pequeño, 54 litros, por lo que se rondan los 600 km con un tanque sin contar la autonomía eléctrica. Ojo al 0 a 100 en tan sólo 5,3 segundos, pues es un registro propio de un deportivo.

Prueba Audi Q5 Sportback 55 TFSIe quattro

En marcha

Nada cambia frente a lo que comenté en el Q5: "A la fantástica suavidad mecánica, se une un exquisito rodar y un gran aislamiento interior, de tal forma que el coche se postula como un magnífico SUV para circular a velocidades de crucero. Si añadimos la suspensión neumática adaptativa (2.065 euros), mejor que mejor, pues disponemos de varias puestas a punto, ninguna radical".

"Con discos ventilados en ambos ejes, el coche frena con contundencia, si bien el pedal tiene ese punto de uso algo peculiar (frena poco en el inicio del recorrido) debido a la frenada regenerativa". Cabe recordar que siempre queda algo de carga en la batería para poder disponer de los 367 CV (modo Boost en la instrumentación) en el caso de un adelantamiento o una aceleración puntual, salvo en el modo efficiency. 

Prueba Audi Q5 Sportback 55 TFSIe quattro

Equipamiento y precio

El Audi Q5 Sportback 55 TFSIe quattro no pretende quitar ventas a las 'mundanas' versiones diésel de la gama, sino plantear una variante de altas prestaciones más respetuosa con el medio ambiente que una pura de combustión. De ahí que su precio sea elevado, 79.510 euros, pero ojo, menor que el del SQ5 Sportback, como decíamos al principio. 

Además de lo citado, el equipamiento de serie incluye sensores de aparcamiento delanteros y traseros, faros Matrix LED, sensores de alumbrado y lluvia, portón de accionamiento eléctrico, navegador o pantalla central de 10,1 pulgadas, entre otras cosas. 

Audi Q5 Sportback Black line edition 55 TFSIe quattro

Motor Gasolina, 4 cilindros en línea, turboalimentado, 1.984 cm³, 265 CV + 1 eléctrico
Motor Delantero longitudinal, 143 CV
Potencia 367 CV combinados
Par máximo 550 Nm combinados
Batería 14,4 kWh (capacidad neta)
Autonomía eléctrica 59 km
Caja de cambios Automática de doble embrague S tronic, 7 velocidades
0-100 km/h 5,3 s
Velocidad máxima 239 km/h
Consumo 1,6 l/100 km (batería cargada)
Tracción Total quattro-ultra
Longitud 4,69 m
Anchura 1,89 m
Altura 1,61 m
Peso en vacío 2.075 kg
Número de asientos 5
Capacidad del maletero 455 l
Precio base 79.510 euros