Prueba Skoda Octavia TDI 116 CV: berlina, diésel... ¿y por qué no?
Escapa de los SUV con este coche elegante, práctico y eficiente.
¿Cualquier tiempo pasado fue mejor? Ciertamente, con el Skoda Octavia 2.0 TDI 116 CV Selection me he retrotraído varios años atrás, cuando los coches diésel sumaban un gran porcentaje de ventas y las berlinas tenían su público. La verdad es que el coto a las emisiones ha complicado mucho el panorama de las mecánicas, cuando antes todo era muy sencillo... y bastante cabal.
Sabemos perfectamente que los SUV están de moda y, en algunos casos, tienen un fuerte componente pasional. Porque, por qué no decirlo, nos gusta presumir de coche nuevo con los familiares o los vecinos. Quizá el Octavia se conforme con la vertiente racional (no es para lucirlo ni vas a dejar boquiabierto a nadie), pero lo vas a sacar tanto provecho que te va a encantar cada vez que lo emplees.
El Skoda Octavia TDI 116 CV Selection, en cinco puntos clave:
Galería: Prueba Skoda Octavia TDI 116 CV Selection
Diseño
El restyling de la cuarta generación del Skoda Octavia, con 4,70 metros de longitud, presenta un diseño clásico, pero no resulta anodino. Por ejemplo, la alargada parrilla o los faros LED con una fisonomía poco convencional son elementos diferentes, al igual que el capó con líneas marcadas. También los pilotos horizontales, que sustituyen a los tradicionales de forma cuadrada, y la inscripción posterior 'Skoda' buscan una mayor atención entre los potenciales clientes.
Eso sí, también es cierto que, en el caso de nuestra unidad de pruebas, el color gris plata (665 euros), las inserciones cromadas y las llantas Rotare Aero de 17 pulgadas (615 euros) potencian esa imagen tradicional de coche para cabezas de familia de años atrás (primera década del siglo XXI).
Durante la prueba, hemos pasado días de lluvia en los que hemos echado en falta un limpialuneta, si bien forma parte del equipamiento opcional, por 150 euros. También es interesante equipar el coche con cristales oscurecidos Sunset que, por 355 euros, vienen acompañados por ventanillas delanteras con una mayor protección acústica.
Si seguimos sumando extras, yo personalmente escogería el Paquete Luz y Visibilidad Plus (1.000 euros), con cámara de marcha atrás, faros adaptativos con tecnología matricial, instrumentación digital y pilotos LED con funciones de luz animadas. En fin, se nota que estamos hablando del acabado Selection, el más sencillo de la gama, que interesa completarlo si tu presupuesto te da para ello.
Interior
La cabina del Octavia está adaptada perfectamente a los tiempos actuales, gracias a la instrumentación digital de 10 pulgadas y la pantalla central de 13. De hecho, los mandos de la climatización están integrados en este monitor, aunque no se manejan con dificultad. Eso significa que la berlina checa carece de los Smart Dials del Superb, unos diales táctiles muy prácticos para seleccionar la temperatura o activar los programas de conducción.
Por suerte, hay mandos convencionales en la parte central del salpicadero que actúan como prácticos atajos. Los asientos delanteros resultan muy cómodos, si bien sujetan poco y tienen un mullido algo más blando de lo habitual. Sin duda, están pensados para pasar mucho tiempo en ellos durante largos viajes. Por cierto, me gusta el salpicadero con varios niveles y diferentes colores que, en general, consta de plásticos de tacto blando.
El sistema multimedia SmartLink inalámbrico resulta vinculable a Apple CarPlay y Android Auto. También son de serie la base de carga inalámbrica, el navegador y el asistente avanzado de voz Laura, basado en ChatGPT (aunque no nos supo responder diversas preguntas). Y ojo a los cinco puertos USB repartidos por la cabina.
Por supuesto, tampoco faltan las fantásticas ideas Simply Clever, como el ya tradicional paraguas escondido en la puerta del conductor o el módulo trasero, situado encima del túnel de transmisión, que actúa como hueco portaobjetos y posavasos. Hay muchos más y es una gozada irlos descubriendo como si fueran sorpresas inesperadas.
Creo que no es necesario insistir en el enorme espacio interior que siempre ha ofrecido y sigue ofreciendo el Octavia. De hecho, el colectivo del taxi siempre lo ha tenido como un vehículo referente, aunque ahora las soluciones híbridas de Toyota parecen más demandadas. La plaza central no resulta tan cómoda por el voluminoso túnel de transmisión.
Igualmente, el enorme maletero de 600 litros, al que se accede a través de un gran portón, da para una familia y media. Bromas aparte, me encanta ver las soluciones integradas en él, como una cortinilla para dejar equipaje poco pesado sobre ella, así como diversos ganchos o un suelo de goma por si te gusta correr por el campo o ir asiduamente a la playa, pues se limpia facilísimamente de barro y arena mojada.
Y ojo, porque por 155 euros, puedes incluir una rueda de repuesto completa (205/55 R16) sin restar volumen para el equipaje.
Mecánica
Con lo complicado y farragoso que es hablar de un tren híbrido enchufable (autonomía eléctrica, programas de conducción, frenada regenerativa, modo Boost...), en esta ocasión tenemos un sencillo y solvente motor turbodiésel 2.0 TDI de 116 CV, una versión de acceso con el distintivo C frente a la habitual de 150.
Una vez más, volvemos a años atrás cuando la gente buscaba un coche con un consumo bajo en todos los escenarios y también con una elevada autonomía. Ahora, muchos clientes siguen buscando lo mismo, pero también cobran importancia la etiqueta medioambiental y la fiabilidad, de ahí que los trenes híbridos no enchufables se estén imponiendo en la actualidad.
Sí, porque ahora mismo las mecánicas de gasóleo no están para que se abusen de ellas por la ciudad. Al fin y al cabo, el catalizador o el filtro de partículas pueden sufrir costosas averías en el futuro si apenas se realizan kilómetros interurbanos. Y ya sabes que los inyectores de AdBlue también son algo delicados.
Hasta aquí, lo malo, porque lo demás es completamente elogiable. Bueno, de acuerdo, la sonoridad y la suavidad son ligeramente peores que con un bloque TSI de gasolina, pero es muy fácil estar en una media de 5,5 litros cada 100 km reales y se puede bajar en ciclo puramente interurbano. Es más, el motor gira a 2.000 rpm yendo a 120 km/h, un régimen perfecto para viajar, y no se muestra ahogado circulando a menos vueltas.
Las prestaciones son buenas, con un 0 a 100 en 10,4 segundos y 214 km/h de punta, de tal forma que sólo hay que jugar con el cambio manual de seis velocidades para completar adelantamientos rápidos. Por cierto, la palanca de la transmisión tiene un tacto muy agradable. En cuanto a la autonomía, no llegamos a los 1.000 kilómetros sólo porque el depósito pequeño, 45 litros, lo impide. En cualquier caso, si haces muchas distancias habitualmente, ese alcance real superior a los 850 km lo valorarás de forma muy positiva.
En marcha
Generación tras generación, el Skoda Octavia continúa ofreciendo las mismas cualidades dinámicas, sobre todo desde que mantiene la plataforma MQB. Se trata de un vehículo cómodo, pero también estable y fácil de llevar cuando se presentan curvas, pues reacciona con nobleza. La dirección no resulta directa, si bien no ofrece una información demasiado filtrada al conductor de cómo está pisando el coche.
Por resumirlo de alguna manera, es el modelo más confortable y menos enfocado a la eficacia respecto a sus 'primos', el Volkswagen Golf, los SEAT/CUPRA León o el Audi A3. Como es lógico, brilla especialmente en carreteras abiertas, donde presenta un buen aplomo y mantiene el interior muy bien aislado para lograr kilómetros de calidad.
En el acabado Selection, los programas de conducción Driving Mode Selection implican un desembolso de 115 euros y se incluye el modo Individual para dejar el coche a tu gusto, aunque no hay grandes cambios entre las diferentes opciones.
Equipamiento y precio
Como ya te he indicado, el acabado Selection no viene nada mal equipado, aunque sí conviene completarlo con algunos de los extras que te he indicado. Además de lo citado, el coche también incluye de serie climatizador automático bizona, llantas de aleación de 16 pulgadas, acceso y arranque sin llave, retrovisor interior fotosensible y portón trasero con accionamiento eléctrico y función manos libres, entre otras cosas.
Ahora bien, ten en cuenta la pequeña diferencia de precio con el Octavia 1.5 TSI 116 CV DSG Selection: 34.440 euros el gasolina con etiqueta Eco y cambio automático, y 35.340 el diésel. Oficialmente, el TSI gasta 4,9 litros cada 100 km de media y el TDI, 4,3. En función del uso del coche, valora cuál te puede interesar más. Ah, y recuerda que el Combi semejante vale sólo 600 euros más: 36.040 euros. Y por si te lo estabas preguntando, no, el Skoda Octavia ya no es tan asequible como antaño...
Skoda Octavia 2.0 TDI 116 CV Selection
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