Acostumbrado a la dinámica semanal de pruebas de vehículos modernos novedosos, los periodistas de motor, solemos perder la oportunidad de sentir la emoción que transmite un vehículo con 50, 60 o 70 años de historia.

No obstante, gracias a las iniciativas de fabricantes como SEAT y más en concreto a su división de clásicos, SEAT Históricos, hemos podido disfrutar de la conducción de varios modelos pertenecientes a la colección propia del Museo 'oficioso' de la marca, por las inmediaciones de Valladolid, la jornada previa al Valladolid Motor Vintage, una concentración de clásicos que ya discurre por la décima edición.

Si te menciono modelos como los SEAT 1.400, 1.500, 850 Coupé o 124D, seguro que no te resultan desconocidos. Al fin y al cabo, hablamos de modelos que ha vertebrado la historia y el desarrollo del automóvil en nuestro país, de ahí su importancia en el imaginario colectivo español.

Si peinas canas, seguro que conoces o, incluso, has conducido alguno de ellos. Si por el contrario eres más joven, te invito a que preguntes a tus padres o abuelos sobre estos modelos. Seguro que tienen alguna historia curiosa que relatarte con uno de estos coches como protagonista.

Galería: SEAT 132 1.800 (1973) prueba clásico

SEAT 132, última adquisición

En mi caso, he tenido la inmensa suerte de poder conducir, durante unos cuantos kilómetros, tanto el SEAT 850 Coupé, como el protagonista de este prueba, el SEAT 132 1.800 de 1973, que pasaba por ser el buque insignia de la marca española en la década de los años 70.

Un vehículo que a pesar de cumplir medio siglo de vida, muestra una vitalidad asombrosa. Estuvo en producción de abril de 1973 hasta finales de 1980 y se fabricaron un total de 108.760 unidades.

Hablamos del sucesor de modelos como los 1.400 y 1.500, que pasaban por ser las berlinas más lujosas de la marca. Este SEAT 132 1.800 es una de las últimas adquisiciones del departamento de SEAT Históricos, según me confirmó Isidre López, responsable de esta división y conocedor de todos los secretos de los modelos clásicos de SEAT.

Al volante del SEAT 132 1.800

Tras una breves explicaciones técnicas, me subo al SEAT 132 y lo primero que me llama la atención es el impecable estado de conservación del habitáculo. Según Isidre, al coche no le han tenido que hacer gran cosa, salvo cambiarle los neumáticos y una puesta a punto general de la mecánica, con el cambio de líquidos correspondiente. Algo que consigue reforzar más mi sensación de asombro, al interiorizar que estoy al volante de un coche con 50 años.

Me ubico en posición, (tampoco se pueden hacer mucho reglajes, salvo desplazar longitudinalmente el asiento), reviso la posición de los espejos y tras unos segundos de pausa tensa, giro la llave del clausor y el motor arranca a la primera.

No tengo ni que pisar el acelerador, lo que da idea de la buena puesta a punto del motor. El sonido no es de aquellos que enamora, pero tiene un puntito nostálgico que me gusta. Eso, junto al evidente olor a los gases de escape, me adentra, de repente, en una atmósfera diferente a la que suelo estar acostumbrado al conducir un vehículo.

SEAT 132 1.800 (1973) prueba clásico

El siguiente reto es iniciar la marcha, sin que la caja de cambios 'rasque' ostensiblemente delante de los responsables de la marca. Piso el pedal de embrague con firmeza y ¡oh, sorpresa! Inserto la primera velocidad, con un recorrido de la palanca menor del esperado.

El punto del embrague no está muy alto y basta con un ligero golpe de acelerador para que el coche se ponga en movimiento. Sorpresivamente, el coche gana velocidad de forma alegre, subiendo de vueltas de forma progresiva, sin mostrar amagos de flaqueza.

Inmediatamente, inserto la segunda velocidad y poco después, la tercera. Sin darme cuenta voy a 70 km/h por una via urbana, lo que me obliga a levantar el pie y reducir un poco mi entusiasmo. De repente pienso, "si el coche tiene esta alegría en tercera, ¿que pasará en quinta velocidad?". Una respuesta que consigo pocos minutos después, tras salir de Valladolid y acceder a carreteras secundarias de la zona. El límite de 90 km/h se alcanza con una facilidad pasmosa y de haber circulado por autovía, podríamos haber llegado a 120 k/h o algo más, sin ningún tipo de problema.

SEAT 132 1.800 (1973) prueba clásico

SEAT 132, la berlina de lujo española

Seguimos centrados en el apartado de las sensaciones y lo siguiente que llama mi atención es el mullido de los asientos, confortables, pero que te 'abrazan' en exceso.

Con una temperatura exterior más elevada de lo normal, toca abrir las ventanillas (el aire acondicionado de la época), para evitar romper a sudar: por el calor y por la tensión que supone vigilar los diferentes testigos del cuadro de instrumentos, que delatan algún posible fallo. De momento, la temperatura del motor va bien, y ese es el principal factor que debo tener en cuenta durante mi trayecto.

La mecánica del SEAT 132

Si nos centramos un segundo en el apartado mecánico, el SET 132 1.800 equipa un motor de 4 cilindros atmosférico con 1.756 cm3, con alimentación por carburador Weber de 34, asociado a una caja de cambios manual de 5 velocidades y a un sistema de propulsión trasera. Este bloque desarrolla una potencia de 105 CV a 6.000 rpm y un par motor máximo de 142,1 m a 4.200 vueltas. La velocidad máxima oficial es de 170 km/h y el sistema de frenos incorpora, de serie, discos delanteros y traseros.

SEAT 132 1.800 (1973) prueba clásico

Más datos técnicos para hacernos una idea de nuestro protagonista. Tiene una longitud de 4,38 metros por 1,64 de anchura y 1,43 de altura. La distancia entre ejes es de 2,55 metros y el peso del conjunto llega a los 1.070 kg. Este último dato es fundamental para entender la alegría con la que circula el vehículo en todo tipo de escenarios, incluso bacheados, donde la puesta a punto de la suspensión saca a relucir su mejor versión.

Poco a poco, el 132 y yo nos vamos conociendo. Debido a mi precaución, cada vez que el terreno se 'pica' hacia arriba ligeramente, bajo una marcha en el cambio y elevo ligeramente el régimen de revoluciones del motor, lo que me ayuda a superar el desnivel de forma efectiva, sin forzar en el exceso el funcionamiento del propulsor. ¿Podría subir más rápido? Sí, pero no tiene sentido siendo mi primera vez al volante de una berlina tan especial.

SEAT 132 1.800 (1973) prueba clásico

SEAT 132, detalles de equipamiento

En algún momento, me siento tentado por encender el radiocassete con autoreverse, que preside el salpicadero en su parte alta. Dispone hasta de ecualizador y como si de un niño pequeño se tratase, lo enciendo para ver si funciona. Y vaya que si funciona. La emisora sintonizada se escucha nítidamente a través de los altavoces repartidos por el interior. Sin embargo, decido apagarlo, para disfrutar de las diferentes notas del motor, que aprecio con las ventanillas bajadas.

El otro aspecto que me cautiva es que a pesar de los kilómetros, el 132 se conduce de forma muy cómoda y eso para un coche con medio siglo de historia, es una baza muy importante. Demuestra la calidad con la que estaba fabricado y que los conductores de la época, supongo que valorarían tal y como lo hago yo ahora.

SEAT 132 1.800 (1973) prueba clásico

Por otra parte, el consumo del motor no es elevado y a pesar de que recorrimos más de 100 km, la aguja del testigo del depósito de combustible permanece inalterada. Es posible que a medida que el tanque se vaya vaciando, la aguja caiga de forma más ostensible, pero lo cierto es que en mi caso, no lo hizo.

Me adentro en zona de curvas y el principal handicap son los estrechos neumáticos de 175 mm de anchura, con perfil 70, sobre llantas de 13 pulgadas. No conviene ser muy optimista con el agarre de estas gomas, si forzamos mucho la entrada en curva, así que mejor tomárselo con calma y frenar con más antelación de lo que lo habríamos con un vehículo moderno para no llevarnos sustos.

SEAT 132 1.800 (1973) prueba clásico

Cuánto costaba un SEAT 132

Y así, casi sin darme cuenta, llego al punto especificado por la organización para el cambio de vehículo. Estoy como en una nube, como ese chiquillo al que le han dejado jugar con el juguete preferido de su hermano mayor y que lo trata con todo el respeto del mundo.

Me bajo del 132 1.800 con cierta pena, aunque cuando me dicen que el siguiente que voy a probar es el 850 Coupé, una sonrisa de oreja a oreja se vuelve a esbozar en mi cara. Pero esa historia, la dejamos para otro momento... ¿os parece?

SEAT 132 1.800 (1973)

Motor Gasolina, 4 cilindros en línea, atmosférico, 1.756 cm³
Potencia 105 CV a 6.000 rpm
Par máximo 141 Nm a 4.200 rpm
Caja de cambios Manual, 5 velocidades
0-100 km/h n.d.
Velocidad máxima 170 km/h
Tracción Trasera
Longitud 4,38 m
Anchura 1,64 m
Altura 1,43 m
Peso en vacío 1.070 kg
Número de asientos 5
Capacidad del maletero n.d.
Precio base 307.250 pesetas en 1973 (1.846 euros)