Este deportivo de raza es un coche de competición matriculable.

Una (maravillosa) decisión personal de Akio Toyoda, presidente de Toyota, supuso el regreso de la marca japonesa al Mundial de Rallyes y la creación del Toyota GR Yaris 2020, un coche que es mucho más que un utilitario de altas prestaciones. Se trata de un deportivo de raza, al que solo le faltan unas pegatinas y un dorsal para competir en cualquier carrera.

Créeme cuando te digo que no exagero nada, porque lo afirmo tras realizar una primera prueba de este bendito coche en circuito y carretera. Sin duda, Toyota navega a contracorriente al sacar este 'juguete' y la verdad es que todos aquellos que lo compren van a disfrutarlo como enanos. 

Galería: Toyota GR Yaris 2020, a prueba

Desarrollado íntegramente por Toyota (en el Supra y en el próximo GR86, hay colaboraciones con BMW y Subaru, respectivamente), el GR Yaris nace a partir del coche que participa en el WRC. Es decir, parte de un coche de competición y, además, en su puesta a punto han participado pilotos profesionales. 

Es más, tan solo comparte con el Yaris Hybrid los faros, los pilotos y la antena de tipo aleta de tiburón. Ni siquiera la plataforma es la misma, pues para crear esta 'bestia parda' se han fusionado las arquitecturas modulares TNGA-B (hasta el pilar B) y TNGA-C (para la zaga).

Eso significa que incorpora una suspensión trasera multibrazo y una vía posterior 5,0 centímetros más ancha que la del propio Yaris. La anchura total del vehículo alcanza los 1,80 metros, una cota nada habitual en un modelo del segmento B. 

Galería: Toyota GR Yaris 2020, primera prueba

También el techo varía su fisonomía, pues tiene una mayor caída hacia la zaga, con el fin de que el aire se dirija directamente al spoiler posterior y genere carga aerodinámica descendente. Por su parte, la parrilla esconde exactamente el radidador y el enorme intercooler.  

Con estas pinceladas técnicas, queda más que patente que el diseño del coche juega un papel muy importante a la hora de lograr una dinámica de conducción excelsa. Todo está hecho buscando la optimización del rendimiento. 

Todo buen deportivo debe quitarse kilos de encima y el Toyota GR Yaris 2020, a pesar de la tracción 4x4, lo logra al emplear muchos componentes de aluminio y de aceros de alta resistencia, además de un techo en material plástico reforzado con fibra de carbono (CFRP). El resultado es una reducción de 24 kilos frente al Yaris Hybrid.

Por supuesto, el chasis resulta más rígido, gracias a la suma de muchos más puntos de soldadura, 259 añadidos, en comparación con el utilitario híbrido.

Galería: Toyota GR Yaris 2020

Obviamente, el motor también resulta clave para que un deportivo sea elogiable. En este caso, Toyota ha optado por un bloque turboalimentado, de tres cilindros en línea y con 1,6 litros, que entrega 261 CV a nada menos que 6.500 rpm (un régimen elevado) y 360 Nm entre 3.000 y 4.600 vueltas. 

Es la mecánica de tres cilindros más potente del mercado, firma una potencia específica de 160 CV/l y suma multitud de tecnología puntera, como una culata deportiva, pistones aligerados, doble inyección... Además, es capaz de subir hasta las 7.000 vueltas y resulta verdaderamente elástica, como luego os contaré.

Vinculada a este propulsor, aparece una caja manual de seis velocidades, convenientemente reforzada y con función automática de punta tacón, así como el sistema de tracción total permanente 4x4 GR-Four, dotado de un diferencial central multidisco, controlado electrónicamente, capaz de enviar toda la potencia tanto al eje delantero como al trasero. 

Este reparto del par varía en función del programa elegido: Normal (60/40), Sport (30/70) y Track (50/50). Además, el cliente puede escoger el Circuit Pack que, entre otras cosas, añade sendos diferenciales autoblocantes Torsen, tanto en el eje delantero como en el trasero. 

En las suspensiones, McPherson la de delante y multibrazo la trasera, se ha buscado generar la máxima robustez y reducir el peso. En cuanto al equipo de frenos, consta de cuatro discos ventilados, con 356 milímetros los delanteros y 299 los traseros, y pinzas de freno de cuatro y dos pistones. 

La dirección, muy directa, solo ofrece 2,3 vueltas entre tope y tope, y la palanca de cambios está situada 50 milímetros más elevada que en el Yaris Hybrid, con el fin de tenerla más a mano. 

Toyota GR Yaris 2020, primera prueba

A pesar de ser un deportivo, no elude las últimas ayudas electrónicas a la conducción, englobadas bajo el término Toyota Safety Sense, que incluso incorpora el manejo semiautónomo, al disponer del mantenimiento del carril y el control de velocidad de crucero adaptativo. 

¿Y los periodos de mantenimiento? Lógicamente, son menores que en un coche convencional, pero tampoco muy reducidos: 10.000 kilómetros o un año, lo que antes suceda. No nos hemos olvidado de las prestaciones, que son 230 km/h de velocidad punta (autolimitada electrónicamente) y tan solo 5,5 segundos para acelerar de 0 a 100. 

En el ámbito comercial, el Toyota GR Yaris 2020 se comercializa desde 32.900 euros y, si se desea el Circuit Pack, hay que desembolsar 37.900. Además de los autoblocantes antes citados, este paquete suma llantas forjadas, neumáticos Michelin Pilot Sport 4S, pinzas de freno en color rojo y barras estabilizadoras más anchas. 

Toyota GR Yaris 2020, a prueba

Después de la parte teórica (también excitante en este coche), toca ponerse a los mandos del Toyota GR Yaris 2020. Y lo hacemos empezando con el plato fuerte: varias tandas en el Circuito del Jarama-RACE con un ejemplar dotado del Circuit Pack. 

¿Qué conclusiones sacamos? Muchas y muy buenas. El coche corre mucho, hasta el punto de que sorprende que una mecánica de tres cilindros sea capaz de generar ese empuje en un rango de vueltas tan amplio. 

La mecánica es inagotable y, efectivamente, presume de una elasticidad muy destacada. Incluso saliendo de las curvas más lentas del trazado, no notamos ni el más mínimo síntoma de 'ahogo'. Además, el sonido variable, emitido por los altavoces, resulta un aliado perfecto para hacernos sentir dentro de un coche de carreras. 

Toyota GR Yaris 2020, a prueba

El tacto de la palanca de cambios es sobresaliente, lo que permite inserciones fulgurantes y también rápidas reducciones de marcha, algo básico a la hora de enfrentarnos a fuertes frenadas. Por cierto, hablando de frenadas, los discos y las pinzas soportan fenomenal la fatiga y no notamos pérdida de eficacia a través del pedal, que no acaba hundido. 

El Toyota GR Yaris 2020 no solo firma prestaciones de primer nivel, sino que la motricidad está a prueba de bomba. Tanto es así, que puedes salir de las curvas con el pie a tabla sin que el coche se desvíe lo más mínimo de la trayectoria que le estás marcando (aun no siendo la más adecuada). 

Toyota GR Yaris 2020, a prueba

Incluso en fuertes frenadas, la zaga permanece muy fiel y, en general, el coche no es nada nervioso, algo que yo presuponía (equivocadamente) en un coche de 4,0 metros de longitud antes de montarme en él. Eso sí, otra cosa es intentarlo sin el control de estabilidad activado, algo reservado para los más especialistas.

En definitiva, el Toyota GR Yaris 2020 es un deportivo preciso, rápido, potente y con el que no hay que 'pegarse' a la hora de negociar curvas ni para salir 'escopetado' de ellas. Un verdadero lujo en estos tiempos donde la sostenibilidad manda. 

Toyota GR Yaris 2020, primera prueba

La ruta en carretera, de una hora de duración con el GR Yaris 2020 'convencional', confirmó todas estas gratas sensaciones. El coche llega a los límites de velocidad en un suspiro y va literalmente sobrado en todo tipo de curvas.

Además, los desarrollos del cambio son cortos y el sonido mecánico que llega al interior es algo mayor, lo que refuerza esa deportividad palpable en cada kilómetro. No obstante, los asientos delanteros no agobian a los ocupantes y están situados en una posición más bien elevada, teniendo en cuenta el tipo de coche que es. 

Tampoco la suspensión es extrema, así que no se trata de un coche que acaba por cansar al poco tiempo de llevarlo. Desde luego, este 'juguete' nos ha hecho pasar un rato tan bueno, que repetiría las veces que hiciera falta. Y estamos hablando de menos de 40.000 euros...

Toyota GR Yaris

Motor Gasolina, 3 cilindros en línea, turboalimentado, 1.618 cm³
Potencia 261 CV a 6.500 rpm
Par máximo 360 Nm entre 3.000 y 4.600 rpm
Caja de cambios Manual, 6 velocidades
0-100 km/h 5,5 s
Velocidad máxima 230 km/h (autolimitada)
Consumo 8,2 l/100 km
Tracción Integral GR-Four
Longitud 3,99 m
Anchura 1,80 m
Altura 1,46 m
Peso en vacío 1.280 kg
Número de asientos 5
Capacidad del maletero 174 l
Precio base 32.900 euros