Tres motores eléctricos, 503 CV, 973 Nm... y la posibilidad de cruzar el coche.

No hay duda: Audi está intensificando su ofensiva eléctrica. La última novedad en este campo es la variante S, destinada tanto al e-tron como al e-tron Sportback, que incrementa la potencia y optimiza el dinamismo del conjunto. Por primera vez en un coche eléctrico de producción en cadena, se han instalado tres motores, dos de ellos, en el tren trasero.

Además del sistema de tracción total quattro, el coche se beneficia de un reparto selectivo del par, con una distribución de la fuerza mecánica totalmente variable en el eje trasero, sin necesidad de un diferencial mecánico. Pero lo mejor es que ya lo hemos podido probar...

Galería: Audi e-tron S 2020

En primer lugar, debemos destacar que el Audi e-tron S, a pesar de sus 2,6 toneladas, es muy rápido. Independientemente de la carrocería, acelera de 0 a 100 km/h en 4,5 segundos y la velocidad máxima está limitada electrónicamente a 210 km/h. 

La adopción de un tercer propulsor da como resultado una potencia combinada de 503 CV (370 kW) y 973 Nm... durante ocho segundos, en el modo S. Normalmente, las cifras se quedan en 435 CV y 808 Nm, que tampoco está nada mal.  

Respecto al e-tron 55 quattro, el motor eléctrico más grande ha pasado del tren trasero al delantero y genera 169 y 204 CV, en función del programa elegido. Por su parte, la segunda unidad se ha instalado detrás, junto con una tercera, que juntos producen 266 y 359 CV.  

En condiciones normales, solo están en funcionamiento las mecánicas posteriores. Mientras, la delantera se activa de forma imperceptible cuando se demanda más potencia o cuando la motricidad desciende. 

Audi e-tron S 2020

No obstante, como lo mejor es probar el coche para comprobar todas estas cualidades, me puse al volante de un Audi e-tron S Sportback, aún con camuflaje. Un instructor se sienta a mi lado, pone el control de estabilidad ESC en el modo sport y el control dinámico de la conducción Audi drive select en el programa dynamic. ¡Vamos!

Como si fuera un resorte, me dirijo a la primera curva a la izquierda y freno. En el vértice, mi copiloto pide "full on the brush" y yo piso el pedal del acelerador (el gas no cabe aquí...). Rápidamente, el e-tron S Sportback sobrevira y entra en una deriva controlada.

Audi e-tron S 2020

Pero incluso yo, que no soy ningún piloto, puedo volver a controlar el coche. Después, Stig Blomqvist, campeón mundial de rallyes de 1984 con el Audi Quattro, me muestra cómo puede ser aún más extremo. Desconecta completamente el ESC y lanza el e-tron S a la curva en una cruzada brutal.

Respeto, sobre todo porque Stig ya tiene 76 años, pero también es cierto que las variantes S disfrutan de una conducción más ágil y los ingenieros han hecho un excelente trabajo para reducir el peso de los vehículos. Cuarenta años después del estreno del Quattro original, el e-tron S es ahora prácticamente un 2.0 con tracción a las cuatro ruedas.

Audi e-tron S 2020

Gracias a la espontaneidad de los motores eléctricos, la vectorización del par eléctrico se produce en milisegundos y puede generar cifras de par muy elevadas. Cuando el conductor acelera fuerte al salir de la curva, el motor eléctrico asigna hasta 220 Nm más de par a la rueda trasera exterior que a la interior.

Este sistema no solo apoya la dirección, sino que también implica menos ángulo de dirección para mantener el radio de la curva.

Los modelos S vienen de serie con llantas de aleación ligera de 20 pulgadas, con diseño de cinco radios en V, aunque pueden ser de 22. Los neumáticos disponen, como mínimo, de 285 milímetros de anchura y las pinzas de freno delanteras cuentan con seis pistones. 

Audi e-tron S 2020

Otro elemento de serie es la Dirección Progresiva Deportiva, de desmultiplicación variable. Asimismo, la puesta a punto de los amortiguadores es específica y se han incrementado la anchura de las barras estabilizadoras en ambos ejes. 

La batería de alto voltaje está situada como un bloque de 2,28 metros de longitud, 1,63 de anchura y 0,34 de altura, bajo los pasajeros. Almacena 95 kWh de energía bruta, de los que el 91%, 86,5 kWh, está disponible para un uso neto. El proceso de carga para lograr el 80% de la capacidad total puede suponer media hora. 

Audi e-tron S 2020

Un factor importante aquí es el complejo sistema de gestión térmica con una bomba de calor, que enfría y calienta la batería, el interior y los componentes eléctricos con cuatro circuitos. 

En el apartado estético, la versión S integra paragolpes específicos, difusor y pasos de rueda 23 milímetros más anchos. Asimismo, en el habitáculo, la instrumentación está orientada hacia el conductor y los asientos deportivos tienen regulación eléctrica y están tapizados en cuero y tejido Alcantara.

Todavía no se ha anunciado ni fecha de lanzamiento, ni precios oficiales de los Audi e-tron S, pero serán más elevados que los 84.915 euros que, de base, se piden por el e-tron 55 quattro.