Este es el primer Rolls-Royce Phantom con nácar de abulón
El Phantom Hummingbird lleva aún más lejos la artesanía a medida en un habitáculo.
Rolls-Royce asegura que un colibrí puede enseñar algo sobre la paciencia a un fabricante de automóviles. Esa idea está detrás del Phantom Hummingbird, un Extended creado como ejemplar único por encargo de un cliente como homenaje a su esposa. Es el primer Rolls-Royce construido con marquetería de nácar de abulón.
El abulón no se comporta como una chapa de madera. Es quebradizo y cambia de color según el ángulo desde el que se mire. Los artesanos de Rolls-Royce dedicaron más de nueve meses a aprender cómo cortarlo y encajarlo antes de que la composición final tomara forma en 45 horas.
Galería: Rolls-Royce Phantom Hummingbird 2026
Una nueva etapa en los interiores Bespoke
El encargo se gestionó a través de Private Office Dubai, el centro de Rolls-Royce que coordina sus creaciones más personales y exclusivas. El planteamiento del vehículo refleja ese enfoque y pedía un coche construido por completo en torno al recuerdo de una mujer.
Rolls-Royce ya llevó muy lejos la personalización con el Phantom Project Nightingale y el Hummingbird sigue la misma lógica: dejar que la historia de un cliente marque todo el desarrollo del vehículo. Integrar materiales naturales en un habitáculo de esta manera exige mucho tiempo para lograr el resultado adecuado.
Land Rover también ha recurrido a acabados poco habituales, como la pintura Range Rover SV Pearl Lustre, que parte de una intención similar: llevar efectos iridiscentes inspirados en la naturaleza al interior o al exterior de un vehículo de producción. El abulón lleva esa idea un paso más allá, porque no hay dos conchas que reflejen la luz exactamente igual.
Como comentaba al principio, el coche se basa en la carrocería del Phantom Extended, lo que significa que mide 5,98 metros de largo y tiene una distancia entre ejes de 3,77 metros.
Abulón para dar vida al motivo del colibrí
Cada motivo del colibrí en las mesas tipo picnic y en el panel Rear Waterfall está compuesto por 53 piezas individuales de nácar, ajustadas para que las alas del ave capten la luz de forma distinta según el asiento desde el que se observen. Un motivo botánico complementario emplea 84 piezas para formar las flores que el colibrí parece visitar.
Rolls-Royce eligió deliberadamente el colibrí, al describirlo como "un símbolo de alegría, resiliencia y de la capacidad de encontrar belleza en cada momento". Es el tipo de declaración que en cualquier otro contexto podría sonar a texto publicitario, pero aquí está vinculada a un regalo real para una persona real.
En el exterior, el Hummingbird luce una carrocería bitono en Wildberry y White Sands, con un gráfico de colibrí pintado a mano que replica la marquetería del interior. Es un caso poco habitual en el que la obra exterior y el trabajo artesanal del habitáculo cuentan, literalmente, la misma historia.
Cabe recordar que el Phantom emplea un espectacular motor V12 biturbo, con 6,75 litros, que desarrolla 571 CV y 900 Nm de par motor máximo. La transmisión automática de origen ZF canaliza la fuerza al tren trasero, el cual, por cierto, puede ser directriz.
Fuente: Rolls-Royce
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