El presidente de Francia ya tiene su nuevo DS Nº7
Macron recibió un ejemplar blindado y alargado.
Con el DS N°7 Elysée, la marca premium del grupo Stellantis da continuidad a una colaboración de décadas con el Ejecutivo francés que se remonta a los años fundacionales de la Quinta República. Ya bajo el mandato del general De Gaulle, los legendarios Citroën DS, a menudo modificados por el carrocero Chapron, marcaron la imagen de la representación oficial del Estado.
Sin embargo, el nuevo buque insignia rompe con el pasado en el plano tecnológico, ya que se trata por primera vez de una limusina blindada con un sistema de propulsión 100% eléctrico de tracción total, gracias al uso de dos motores, uno por eje.
Galería: DS Nº7 Elysée (2026)
Eléctrico y blindado
La base técnica es el DS N°7 E-Tense AWD Long Range, con 350 CV y 679 km de autonomía. No obstante, para su servicio en la flota oficial, el SUV ha recibido profundas modificaciones. Para ofrecer al jefe del Estado la protección necesaria, el vehículo ha sido equipado con un blindaje integral a medida.
Esta mejora de seguridad ha obligado, a su vez, a realizar ajustes en la parte mecánica. La suspensión hidroneumática desarrollada específicamente para este modelo, con amortiguadores diseñados y ajustados en Francia, debe garantizar el confort característico de la marca, así como una pisada segura, pese al considerable sobrepeso derivado del blindaje.
Más distancia entre ejes
Otra diferencia esencial respecto al modelo de serie tiene que ver con la distancia entre ejes, que se ha alargado en 25 centímetros. Esta medida crea un amplio espacio en las plazas traseras, lo que permite utilizar el habitáculo como una oficina móvil.
La discreción queda garantizada mediante el tintado regulable de las ventanillas laterales traseras, cuya transmisión de luz puede variar según la situación. Detalles protocolarios como soportes desmontables para banderas, sistemas especiales de señalización luminosa y equipos integrados de comunicación y seguridad completan el equipamiento específico.
También en el plano estético, el vehículo refleja su papel institucional. La carrocería está pintada en el exclusivo tono 'Bleu Liberté'. La parrilla iluminada muestra los colores nacionales franceses, azul, blanco y rojo, que también aparecen en el capó, los bujes de las ruedas y la tapa del maletero.
En el interior predominan los materiales nobles y los detalles artesanales. El techo tapizado en Alcantara gris contrasta con unos asientos de cuero Nappa y Alcantara en tono' Eternal Blau', confeccionados con el característico patrón de correa de reloj de la marca. Sobre el salpicadero de madera de haya se ha grabado por láser un motivo de Marianne, la figura nacional de la República.
Un escaparate de la industria nacional
Desde el punto de vista de la política industrial, el DS N°7 Élysée actúa como escaparate de la capacidad de los proveedores franceses. El blindaje y el acabado final del interior corren a cargo del especialista Centigon, en Bretaña. La batería la suministra ACC desde el norte de Francia, mientras que los motores eléctricos proceden de Trémery y los componentes del chasis se han desarrollado en Occitania. El sistema de audio lo firma el prestigioso fabricante Focal, de la región de Lyon.
Como comentaba antes, la limusina oficial está impulsada por dos motores eléctricos con una potencia conjunta de 350 CV, alimentados por una batería con una capacidad de 97,2 kWh. Según la ficha técnica, esta configuración permite una autonomía teórica de hasta 679 kilómetros, aunque el elevado peso de esta versión con protección especial probablemente influya en esa cifra.
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