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El GT de un millón de euros con motor V12 es obra de BRABUS

1.000 CV y sólo 77 unidades: así es el BRABUS Bodo, un homenaje al fundador de la empresa.

Brabus Bodo (2026)
Foto: Brabus

No, este coche no es el protagonista de una nueva película de Batman. Lo que estáis viendo es el nuevo BRABUS Bodo: un hipercoche de más de un millón de euros, con 1.000 CV de potencia y completamente revestido de negro.

Un bólido bautizado en honor al difunto fundador de BRABUS, Bodo Buschmann. Todo un punto y aparte para una empresa conocida sobre todo por sus modificaciones de alto rendimiento basadas en modelos de Mercedes-Benz.

En teoría, el Bodo se puede encargar en cualquier color, pero para el primer ejemplar presentado, la empresa alemana ha elegido un look totalmente negro. Con él, el efecto sorpresa está asegurado.

Ligereza y potencia

La carrocería a medida está fabricada íntegramente en carbono negro y montada sobre un chasis de aluminio. También el "airbox" y las cubiertas de los árboles de levas son de fibra de carbono, con partículas de oro integradas en la trama. ¿Por qué? Bueno, la pregunta debería ser... ¿por qué no? Es precisamente ese tipo de detalle innecesario que, en un proyecto de este tipo, cobra todo su sentido.

Galería: Brabus Bodo (2026)

Bajo el largo capó se encuentra un bloque V12 biturbo de 5,2 litros, con 1.000 CV y 1.200 Nm de par. Datos suficientes como para acelerar de 0 a 100 km/h en poco más de 3 segundos, aunque anuncie un peso de 1.910 kg.

Por su parte, la velocidad máxima es la propia de un deportivo: 360 km/h. Un misil tierra-tierra con un habitáculo de 2+2 plazas y un maletero que no se sacrifica demasiado. Y en un mundo de sistemas de propulsión eficientes y de electrificación basada en la reducción de cilindrada, este V12 parece un glorioso anacronismo.

La base del BRABUS Bodo es el Aston Martin Vanquish, reconocible en algunos puntos, sobre todo en la línea de las ventanillas. Sin embargo, BRABUS ha dotado al deportivo inglés de un frontal más agresivo y anguloso, con tomas de aire muy diferentes, y una parte trasera de "cola larga" decididamente afilada, que integra un alerón retráctil al estilo del 911.

De perfil, con las llantas monobloque de 21 pulgadas, recuerda casi a ciertos conceptos excéntricos como el Maybach Excelero de 2005: un espectáculo gótico sobre ruedas.

Brabus Bodo (2026)

Brabus Bodo 2026, vista trasera

Foto: Brabus

En el interior, los rasgos del Aston son aún más evidentes: el sistema multimedia y los mandos provienen del Vanquish, incluido el sistema Apple CarPlay Ultra. Y eso es bueno, porque convierte al Bodo en un coche que realmente se puede concebir para viajes largos: no es un hiperdeportivo "vaciado" de contenido.

BRABUS ha refinado además cada detalle: nueva piel para los asientos, carcasa de carbono para la instrumentación y levas para el cambio de carbono más largas, para gestionar mejor la transmisión automática de ocho velocidades. Un enorme techo panorámico añade luminosidad al habitáculo.

Brabus Bodo (2026)

Brabus Bodo 2026, puesto de conducción

Fotos: Brabus
Brabus Bodo (2026)

Brabus Bodo (2026)

Imágenes de: Brabus

Con el Bodo y con el ya conocido GTS Coupé (basado en el SL 63), BRABUS se está emancipando cada vez más del papel de preparador para acercarse al de auténtico carrocero. Y el hecho de que el Bodo esté limitado a 77 ejemplares, como homenaje al año de fundación de la firma, 1977, lo hace aún más deseable.

Un millón de euros es sin duda una cifra importante, pero para un coche con esta presencia y con una base mecánica probada es casi un precio justo para quien vea un Aston Martin como un coche normal y demasiado corriente.