Un Buick anticipó el futuro con tecnología nunca vista
El Buick LeSabre de los años 50 fue uno de los coches más influyentes de todos los tiempos en términos de estilo e innovación.
Es 1951 y en el corazón de Estados Unidos toma forma un coche que revolucionaría la idea misma del concept car. Diseñado por Harley Earl, el Buick LeSabre no es sólo un ejercicio de estilo inspirado en los reactores militares.
Este coche anticipó tecnologías de vanguardia como un sistema eléctrico de 12 voltios, una suspensión hidráulica e incluso un sensor de lluvia capaz de activar automáticamente la capota. Un auténtico laboratorio ambulante que, aunque nunca llegó a entrar en producción, influyó profundamente en el diseño y la ingeniería automovilística de los años venideros.
Del F-86 a la carretera
La inspiración para el LeSabre vino directamente de las Fuerzas Aéreas y, en particular, del caza F-86. Harley Earl (figura central en la historia del diseño americano) quería crear un coche personal capaz de transmitir las mismas emociones y sensaciones que un jet.
Buick LeSabre Concept (1951)
El resultado fue una carrocería fabricada con materiales innovadores para la época, como aluminio, fibra de vidrio y magnesio, así como un diseño que dejó huella, con afiladas aletas traseras, parabrisas envolvente, parrilla ovalada inspirada en las tomas de aire y faros emergentes de activación eléctrica.
Tecnología de ciencia ficción
Más allá de un estilo futurista, el LeSabre concentró soluciones de ingeniería sin precedentes. El V8 de aluminio diseñado por Charlie Chayne entregaba 335 CV mediante el uso de culatas hemisféricas y un compresor Roots. La potencia, sin embargo, era sólo una parte de su ambición.
Buick LeSabre Concept (1951), el motor
El prototipo también incluyó un sistema de elevación hidráulico integrado (útil para cambiar neumáticos) y una electrónica de a bordo que hoy llamaríamos "inteligente", con un sensor de humedad en la consola central que activaba automáticamente el techo en caso de lluvia, completando la operación con el cierre de las ventanillas.
Buick LeSabre Concept (1951), el interior
Aunque nunca llegó a fabricarse, el LeSabre influyó profundamente en el diseño estadounidense de los años 50 y 60. Sus aletas traseras se convirtieron en un sello distintivo de la estética de la "era del jet", mientras que el parabrisas panorámico y la línea de cintura baja se trasladaron a muchos modelos posteriores.
Recomendado para ti
El Skoda con mochilas en lugar de compartimentos portaobjetos
¡Los chinos lo han conseguido! Tienen un coche de carretera que alcanza los 500 km/h
Este coche, hecho íntegramente de tierra batida, está dedicado a Rafa Nadal
Defender Wolf Series II, el nuevo vehículo del ejército británico que sustituirá a los antiguos Land Rover
LEPAS AURA: así es el primer concept car de la marca y la novedad que adelanta el diseño de sus futuros modelos
Retro, cabrio y con 9.000 euros de descuento: el crossover que Renault quiere que te compres
¿Os acordáis del Opel Agila? Así era, originalmente