Retro, cabrio y con 9.000 euros de descuento: el crossover que Renault quiere que te compres
El Renault 4 E-Tech Plein Sud recuerda que las marcas chinas no tienen historia detrás de ellas.
Si eres un aficionado al R4 clásico, seguro que sabes que, durante la década de 1960, se desarrolló un modelo especial, la versión descapotable Plein Air. Trasladándonos al presente, esa variante vuelve a comercializarse con el Renault 4 E-Tech Plein Sud, un crossover sin rivales en el mercado.
Sí, porque tras la desaparición del Volkswagen T-Roc Cabrio, únicamente el Fiat 500 Cabrio y el MINI Cabrio pueden considerarse alternativas, aunque poco tienen que ver con el Renault, ya que no sólo está enfocado a la ciudad, sino también a caminos y pistas sencillos.
El Renault 4 E-Tech Plein Sud, en cinco puntos clave:
Galería: Renault 4 E-Tech Plein Sud iconic 150 CV, prueba
Diseño
Ya conocemos bien el Renault 4 sin emisiones, pero sigue 'atrapando' miradas con ese frontal retro conformado por una máscara negra, faros redondos y un contorno iluminado. ¿Detalles del modelo original? Por ejemplo, las rejillas del capó, aunque ahora no cumplen una función práctica.
Igualmente, las tres nervaduras horizontales de las puertas y la tercera ventanilla son 'importadas' del R4 clásico. Al ser un crossover, resulta lógico que haya protecciones en material plástico y unas llantas de 18 pulgadas con aspecto 'reforzado'. Por cierto, los neumáticos Goodyear son del tipo M+S.
Hablemos del techo de lona, que es de tipo corredizo, con pilares fijos. No resta espacio ni en las plazas traseras ni en el maletero al plegarse, aunque empeora el coeficiente aerodinámico, como es lógico. Tarda 10 segundos en abrirse o cerrarse de manera eléctrica a una velocidad máxima de 90 km/h e integra un paravientos para reducir el ruido y las turbulencias en el interior.
Este techo ha obligado a integrar la antena en la luneta y ha despojarse de las barras longitudinales. Por lo demás, en este modelo de 4,14 metros de longitud caben destacar los pilotos verticales y una trasera inclinada, todo basado en el modelo clásico.
El punto de carga se encuentra junto al paso de rueda delantero izquierdo y alimenta una batería con 52 kWh de capacidad neta, que otorga 394 km de autonomía y se puede cargar a 11 kW en corriente alterna (está lista en 4,5 horas) o a 100 en continua (del 10 al 80% en 30 minutos).
Interior
El habitáculo es semejante al del R4 cerrado. Por lo tanto, nos encontramos con una doble pantalla unida en un módulo panorámico: instrumentación de 10,3 pulgadas y monitor central de 10,1, que alberga el sistema multimedia OpenR Link con sistema operativo Google (la mejor opción del mercado).
Los materiales tienen un tacto duro tanto en el salpicadero como en las puertas, algo normal en un vehículo del segmento B, si bien el diseño y la presentación son realmente atractivos. Además, hay mandos convencionales para gobernar la climatización y levas detrás del volante para variar la frenada regenerativa, algo que hacer más divertida la conducción.
La guantera del acompañante invade muy poco espacio. De hecho, está diseñada de tal forma para ganar algunos centímetros extra para las piernas. ¡Y qué decir del botón situado a la izquierda del salpicadero para desactivar las ADAS! Basta un doble clic y te olvidas de pitidos. Más fácil, imposible.
Ojo a la acumulación de palancas a la derecha del volante, sobre todo en días de lluvia. Otro punto mejorable es que no una hay posición P. A cambio, los asientos con diseño vintage recuerdan mucho a los del modelo original, al igual que las molduras recubiertas en cuero situadas justo delante del acompañante.
En términos de habitabilidad, aunque la batalla es 8 cm mayor que la del R5, el espacio sigue siendo bastante justo en todas las cotas. Además, apenas se pueden meter los pies por debajo de los asientos delanteros. No hay salidas de aire ni asideros, pero sí puertos USB y luces de cortesía.
Como contrapunto, el buen maletero llega a los 375 litros y ofrece un plano de carga muy bajo. Eso sí, el pequeño doble fondo da para guardar el kit reparapinchazos, pero no los cables de carga. Al abatir los asientos traseros se produce un escalón.
Mecánica
El Renault 4 E-Tech Plein Sud sólo puede adquirirse con el motor más poderoso de la gama, que entrega 150 CV y 245 Nm de par instantáneos. Con él, el coche corre bastante, lo que está confirmado por un 0 a 100 en 8,2 segundos. Desde luego, no falta fuerza para adelantar o afrontar orografías muy desfavorables.
El consumo mixto ha estado ligeramente por debajo del oficial, 15,2 frente a 15,7 kWh cada 100 km, pese a lo cual la media real de kilómetros disponibles se ha situado en los 320 km, aproximadamente. Como curiosidad, todos los programas de conducción se pueden personalizar.
En marcha
Renault dijo en su momento que el R4 sería más confortable que el R5 y lo es, pero mantiene un dinamismo natural, predecible y efectivo en curvas. De veras que te puedes divertir en tramos 'ratoneros' gracias a un tren trasero multibrazo y a un peso contenido, tratándose de un eléctrico, como si fuera un turismo y no un coche elevado.
También el tacto de la dirección y del pedal del freno generan una muy buena confianza desde los primeros kilómetros. Si el conductor lo desea, dispone de la conducción con un único pedal a través de las levas.
A todo esto se suma una buena insonorización del coche con el techo cerrado, para poder hacer kilómetros de forma confortable. Si nos movemos sin techo, a 90 km/h hay que elevar la voz, pero no se generan molestas turbulencias en la cabina. Por cierto, el coche no ha perdido rigidez estructural con la capota gracias a los refuerzos introducidos.
¿Quieres salir por caminos? Sin problemas, porque hay 18 cm de altura libre al suelo, los ya comentados neumáticos M+S y programas de conducción específicos, Snow y All Terrain, que optimizan la motricidad. Estos modos se activan a través de un mando satélite situado en el volante y, al igual que el resto, se pueden personalizar al gusto.
Cuidado con el esquinazo de la puerta trasera, porque podemos golpear contra él y hacernos daño. Los respaldos de los asientos delanteros se regulan por puntos y no por una rueda más cómoda y precisa. Tampoco me ha convencido el mullido, quizá demasiado blando para mi gusto, ni la visibilidad delantera (parabrisas pequeño) y la trasera (los reposacabezas tapan la luneta).
Equipamiento y precio
El acabado Iconic es el tope de gama (hay otro por debajo, que se llama Techno) e incluye climatizador automático por bomba de calor, base de carga inalámbrica, asistente personal virtual Reno basado en ChatGPT, faros y pilotos LED, acceso y arranque sin llave o reconocimiento de señales de tráfico.
El precio al contado del vehículo es de 38.885 euros, pero si se incluye el descuento directo y el Plan Auto+, el montante total se queda por debajo de 30.000 euros; 29.938, concretamente, lo que supone casi 9.000 euros de rebaja. El wallbox y la instalación en casa se pagan aparte.
Renault 4 E-Tech Plein Sud iconic 150 CV 52 kWh
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