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¿Os acordáis del Opel Agila? Así era, originalmente

En 1999, Opel presentó un pequeño monovolumen que anticipaba el Agila: compacto por fuera y modular por dentro.

Opel Concept A (1999)
Foto: Opel

Más pequeño que un Corsa, pero con un nivel de versatilidad propio de un familiar: así era el Opel Agila, el pequeño monovolumen urbano de la marca del rayo, vendido entre 2000 y 2014.

Su historia arrancó a finales de los años 90 con el Concept A, un prototipo presentado en el Salón de Ginebra de 1999, que abrió una nueva etapa para la marca alemana en aquel periodo, donde los SUV todavía no eran tan populares.

Un pequeño coche capaz de transformarse

La cualidad más interesante del Concept A era la capacidad de transformar rápidamente el habitáculo en función de las necesidades de cada momento o de distintos conductores.

Opel interpretaba la versatilidad como uno de los elementos centrales del proyecto y desarrolló un coche capaz de pasar de una configuración pensada para desplazar personas a otra orientada al transporte de objetos.

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Opel Concept A (1999)

Foto de: Opel

La banqueta trasera estaba dividida en dos secciones que podían plegarse y quedar ocultas en el suelo. Una vez abatidos los asientos, el maletero ofrecía una superficie prácticamente plana, lo que facilitaba la carga de objetos voluminosos.

El mismo principio se aplicaba también al asiento delantero del acompañante, que era capaz de plegarse para aumentar aún más la longitud útil del plano de carga. De este modo, el Concept A se presentaba como una especie de pequeño 'transformista', capaz de ser un coche de cuatro plazas o un vehículo especialmente práctico para el transporte.

Diseño avanzado y motor bifuel

Desde el punto de vista estilístico, el Concept A no intentaba ocultar su naturaleza de pequeño monovolumen. La carrocería era alta y corta, pero Opel introducía varios elementos que le daban un aspecto más dinámico.

Las grandes llantas de aleación de 17 pulgadas contribuían a que el lateral pareciera visualmente más estilizado, mientras que el tratamiento de la línea de cintura y de las superficies laterales evitaba que el volumen vertical de la carrocería resultara demasiado pesado.

Opel Concept A (1999)

Opel Concept A (1999)

Foto de: Opel

También seguía la misma filosofía el habitáculo. Opel apostó por una combinación llamativa de colores y materiales, coherente con el carácter joven y orientado al ocio del prototipo. Entre los elementos más curiosos figuraban el techo solar eléctrico y el sistema de navegación por satélite, equipamientos que en 1999 contribuían a dar al concept car un marcado aire tecnológico.

La experimentación de Opel no se limitó a la carrocería. De hecho, el Concept A montaba un motor ECOTEC sobrealimentado capaz de funcionar con dos combustibles: gasolina y metano (gas natural), con 86 y 88 CV de potencia, respectivamente.

Opel Concept A (1999)

Opel Concept A (1999), el salpicadero

Foto de: Opel

Las prestaciones resultaban interesantes para un pequeño monovolumen de la época. La velocidad máxima declarada alcanzaba los 162 km/h con gas y 160 km/h con gasolina, mientras que la aceleración de 0 a 100 km/h requería 11 y 11,5 segundos, respectivamente.

La autonomía era otro elemento importante del proyecto. El depósito de gas permitía recorrer unos 200 km, mientras que el tanque de gasolina de 25 litros añadía otros 425 km de alcance.

Sin embargo, el verdadero significado del Concept A se entendía al observar lo que llegó justo después. El prototipo anticipó el Opel Agila, que debutó en el mercado en el año 2000 y llevó a la producción en serie muchos de los conceptos experimentados por el 'show car'.

Galería: Opel Concept A (1999)