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Opel Tigra V6 (1996): ¿recuerdas este ejemplar único?

Hace 30 años, en Rüsselsheim se plantearon potenciar a lo grande su simpático coupé.

Opel Tigra V6 (1996)
Foto: Opel

A mediados de los años 90, el Opel Tigra era un coupé compacto bastante popular, basado en el utilitario Corsa. De formas redondeadas, tendía a percibirse como un coche asociado a un público femenino. Con 106 CV tocaba techo: el primer Tigra nunca llegó a ofrecer más potencia.

Sin embargo, algunos ingenieros de la marca trabajaron en secreto en algo mucho más serio. En 1996, un pequeño equipo dirigido por Fritz Indra, responsable de Desarrollo de Motores de Opel, creó un ejemplar único espectacular que dejaba a un lado la imagen inofensiva del modelo de partida. Hablamos del Opel Tigra V6.

Este coche fuera de lo común sirvió como demostración rodante para probar, de forma muy llamativa, la sorprendente compacidad de un bloque de seis cilindros de nuevo desarrollo.

Galería: Opel Tigra V6 (1996)

Motor del Omega

En lugar del habitual motor de cuatro cilindros en línea, en este ejemplar único trabajaba un potente V6 en posición central. El propulsor de 24 válvulas tenía una cilindrada exacta de 2.962 cm³ y entregaba unos notables 211 CV. ¿Te suena si eres aficionado a Opel? Exacto: este seis cilindros era el encargado de mover la versión tope de gama MV6 del Omega B.

Con un par máximo de 270 Nm, el motor impulsaba a este ligero coupé hasta una velocidad máxima de 245 km/h. En el Tigra V6, el propulsor quedaba instalado de forma transversal, muy ajustado, justo detrás de los asientos delanteros.

La transmisión corría a cargo de una caja manual de seis velocidades que enviaba toda la fuerza a las ruedas traseras, alterando por completo el comportamiento frente al modelo de serie con tracción delantera.

Opel Tigra V6 (1996)
Foto: Opel

Para llevar semejante potencia al asfalto, los ingenieros realizaron profundas modificaciones técnicas. Mientras que el eje delantero se mantenía en gran medida como el del Tigra estándar, en el eje trasero se empleó una construcción modificada.

Para ello, el equipo de desarrollo utilizó un eje delantero del Vectra B, la berlina media de Opel, girado 180 grados. Al trasladar el motor al interior del vehículo, quedó libre un nuevo espacio bajo el capó delantero.

En el antiguo vano motor se situó entonces el depósito de combustible. Sólo esta circunstancia, nada favorable desde el punto de vista de la seguridad, ya suponía un obstáculo para una posible producción en serie.

Opel Tigra V6 (1996)
Foto: Opel

Un 'chico malo'

También a nivel estético, esta unidad única dejaba claro su enorme potencial. Los pasos de rueda ensanchados, los spoilers de formas deportivas y las marcadas tomas de aire laterales se realizaron mediante un laborioso trabajo artesanal.

El verdadero motivo de este proyecto tan singular estaba en el desarrollo de motores de la marca de Rüsselsheim. A comienzos de los años 90, Opel creó un motor V6 considerablemente más compacto que los propulsores comparables de la competencia.

Este bloque no sólo debía poder montarse en modelos de propulsión trasera, sino también encajar sin grandes problemas en vehículos de tracción delantera.

Opel Tigra V6 (1996)
Foto: Opel

La característica clave de este motor era un ángulo entre bancadas inusualmente reducido, de solo 54 grados, frente a los 60 grados habituales en la industria. Para demostrar de primera mano lo estrecha que era esta arquitectura, surgió la idea de instalar experimentalmente el propulsor en el modelo más pequeño que Opel tenía entonces en su gama.

El Speedster se impuso al Tigra V6

Al principio llegaron a existir reflexiones bastante serias sobre una posible producción en serie de este pequeño deportivo. Sin embargo, durante los trabajos prácticos de transformación quedó rápidamente claro que las modificaciones necesarias en toda la estructura del vehículo eran enormes.

Por motivos económicos, Opel canceló el proyecto tras construir un único coche completamente funcional. Los responsables prefirieron centrar sus esfuerzos en el desarrollo del Opel Speedster, de modo que el Tigra V6 pasó a la historia del automóvil como un fascinante ejemplar único.