La frase recurrente de 'el tiempo vuela' puede aplicarse al ver la primera generación del Audi A4, pues ya tiene 30 años, aunque seguro que lo sigues viendo circular por las carreteras con cierta frecuencia. Sí, este coche salió a la venta en 1994. 

Aspecto de clase de lujo

La berlina alemana se enfrentaba a nuevos rivales, como el Citroën Xantia, el Ford Mondeo, el Alfa Romeo 155 y el Mercedes-Benz Clase C. A bastantes periodistas les recordó mucho al Audi A8, el buque insignia de la marca, que también se lanzó en 1994.

El A4 medía 4,48 metros de largo, 1,73 de ancho y 1,41 de alto. Su carrocería no era de aluminio, sino que estaba totalmente galvanizada. Al respecto, Audi ofrecía una garantía de diez años contra la penetración de óxido.

Informe de conducción Audi A4 (1994)
Informe de conducción Audi A4 (1994)
Informe de conducción Audi A4 (1994)

El coche que ilustra este artículo sólo tiene 1.900 kilómetros en el reloj, así que está prácticamente nuevo. Incluso por fuera, el primer Audi A4 sigue siendo moderno. No en vano, el B5, como se le conocía internamente, no recibió un restyling importante en los siete años que se fabricó.

En el interior, todo estaba sólidamente acabado y los mandos eran muy intuitivos. La ausencia de grandes pantallas y estridentes sistemas de advertencia es especialmente refrescante en estos tiempos actuales.

Informe de conducción Audi A4 (1994)

Desarrollos conjuntos

Este A4 se basaba en la, por aquel entonces, nueva plataforma B5 (PL45), que luego se empleó para el Volkswagen Passat, el Audi A6 C5 y el Skoda Superb I. El Passat y el Superb, en particular, ofrecían bastante más espacio en la parte trasera que el A4 aunque los tres llevaban instalados los motores en posición longitudinal. 

Pero dejemos la historia, arranquemos el coche y circulemos con él. La excelente visibilidad se aprecia de inmediato, gracias a las grandes ventanillas y, efectivamente, el espacio trasero no resulta especialmente amplio. Bajo el capó, tenemos el motor turbo de gasolina 1.8 T con 150 CV, además del sistema de tracción total quattro. 

Los diésel TDI, económicos pero con un funcionamiento más áspero, eran mucho más populares. El 1.8 T pretendía atraer a una clientela deportiva, pues conseguía que el coche marcase 8,3 segundos en el 0 a 100, además de una velocidad máxima de 222 km/h. 

Informe de conducción Audi A4 (1994)

La palanca de cambios de cinco velocidades es precisa. Aunque el A4 tiene una suspensión firme, ofrece suficiente confort con el paso de los kilómetros. En general, avanza con brío. Por supuesto, el sonido no puede competir con los legendarios motores de cinco cilindros de Audi, pero transmite una nota encantadora.

Definitivamente, uno puede imaginarse conduciendo este coche otros 30 años. Ahora mismo, la oportunidad de compra es favorable ya que, debido a su línea moderna, casi nadie considera el primer A4 como coche clásico. Con los motores de gasolina atmosféricos 1.6 (101 CV) y 1.8 (125 CV), que se comportan muy bien, el vehículo es una ganga. Ahí queda ese dato...