Las motos deportivas enganchan a mucha gente a este apasionante mundo de las dos ruedas y lo mejor es que, ahora mismo, las asequibles para principiantes incorporan tecnología con la que hace dos décadas sólo podíamos soñar.

Esto ha permitido que el segmento de peso medio se dispare tanto en popularidad como en tamaño, ya que tanto fabricantes como clientes acuden en masa a este nicho de mercado. Un buen ejemplo de ello podría ser la RC 700 de la marca Cyclone, perteneciente al fabricante chino Zongshen.

A simple vista, sería fácil pensar que se trata de una superdeportiva gracias a su carenado afilado y su deportiva postura. De hecho, si entrecierras los ojos lo suficiente, bien podrías estar viendo una BMW S 1000 RR desde el lateral o una CBR1000RR desde delante.

En realidad, sin embargo, la Cyclone RC 700 'toma prestado' el diseño y la arquitectura de un 'actor' bastante familiar en el segmento de las motos deportivas: la Honda CBR650R.

Parece una BMW S 1000 RR de lado si entrecierras los ojos lo suficiente.

La Cyclone RC 700 parece una BMW S 1000 RR de lado

La RC 700 monta un motor de cuatro cilindros con una construcción similar a la de Honda, pero la cilindrada se ha aumentado hasta 674 cm3. Zongshen no da ninguna cifra de potencia, pero es seguro suponer que tiene alrededor de 100 CV (como la CBR650R).

En cuanto a la tecnología, cuenta con todas las cualidades que ya se suelen dar, como una pantalla TFT a todo color, varios programas de conducción, ABS y control de tracción.

Sin embargo, parece que Zongshen ha renunciado al basculante monobrazo que vimos en el prototipo RC 680 presentado el año pasado. Es una pena, porque aquella moto (la puedes ver a continuación) era muy elegante.

La Cyclone RC 680 tenía un elegante basculante de un solo lado, un elemento de diseño que no se trasladó al modelo de producción.

Prototipo Cyclone RC 680

Por el momento, parece que Cyclone sólo vende la nueva RC 700 en el mercado chino. Sin embargo, si resulta ser un éxito de ventas, es más que probable que la veamos entrar en el mercado mundial de una forma u otra. Después de todo, Zongshen tiene lazos con el gigante italiano de la moto Piaggio.

En el pasado, hemos visto a Piaggio emplear la tecnología de Zongshen en algunas de sus marcas, como Aprilia y Gilera. Así que la idea de que la RC 700 se comercialice de forma global no es descabellada.

Pero, de nuevo, como ocurre con la mayoría de las motocicletas chinas del mercado actual, puede ser demasiado fácil caer en la tentación de una buena tecnología a precios bajos. Y aunque es más que probable que estas motos resulten fiables, aún no sabemos si podrán resistir el paso del tiempo tan bien como sus homólogas japonesas, americanas y europeas.