Hace muy poco nos despedimos del Audi R8, pero durante unos años, Audi jugó con la idea de fabricar otro modelo dedicado a las máximas prestaciones. Entre 2010 y 2013, la marca de los cuatro aros trabajó en un concept car deportivo bajo la denominación interna 'Skorpion'. Descubrimos el intrigante superdeportivo que descansa en el Museo August Horch de Zwickau (Alemania).

La idea detrás del Skorpion era diseñar una versión de calle del coche de carreras de resistencia R18, ganador de Le Mans. Sí, el que tenía un poderoso motor turbodiésel. El trabajo aerodinámico debía inspirarse en los coches del DTM de Audi de aquellos días.

El fabricante alemán afirmaba que este superdeportivo 'deshechado' se habría posicionado por encima del R8 de segunda generación, que se estaba desarrollando por esa misma época. El R8 Mk2 entró en producción en 2015.

Audi Skorpion (2013)

Se consideraron múltiples trenes motrices para el Skorpion, tanto motores de gasolina como de ciclo diésel con potencias que variaban entre 400 y 550 CV. Los ingenieros de Audi estudiaron versiones de propulsión trasera y de tracción total, así como una configuración híbrida que combinara un motor de combustión interna con otro eléctrico. Sin embargo, el proyecto no llegó a materializarse, ya que la marca alemana lo canceló.

Audi debió de tomar en serio el lanzamiento del Skorpion en algún momento, ya que Car and Driver informó en abril de 2013 de que el coche iba a entrar en producción a corto plazo.

Según los rumores, el plan era producir solo 333 unidades, por lo que sería tan exclusivo como el R8 GT y el A1 Quattro. Se suponía que iba a utilizar la plataforma del R18 con un monocasco de fibra de carbono reforzado con estructura de paneles de aluminio.

En su día, se creyó que el Skorpion utilizaría el motor diésel V6 de 3,7 litros del coche de carreras junto con un propulsor eléctrico, lo que supondría una potencia combinada de 700 CV (aproximadamente). La mecánica de combustión interna movería las ruedas traseras, mientras que el motor eléctrico accionaría el eje delantero, permitiendo una configuración 'quattro' electrificada.

Audi R8 V12 TDI concept (2008)

Aunque la idea de un superdeportivo o 'hiperdeportivo' diésel pueda parecer descabellada, Audi ya lo había hecho antes, aunque sólo en forma de prototipo. El R8 V12 TDI de 2008 tenía un bloque V12 biturbo de 6 litros con 493 CV y 1.000 Nm de par motor.

Venía incluso con una caja de cambios manual de seis velocidades, que dirigía todo ese potencial hacia un sistema de tracción total quattro. Esta configuración le permitía acelerar hasta 100 km/h desde parado en 4,2 segundos y alcanzar una velocidad máxima superior a los 250 km/h.

Al igual que el Skorpion, el R8 V12 TDI también se quedó en el tintero. Sin embargo, su motor pasó a propulsar al alocado Audi Q7 V12 TDI.

De vuelta al presente, Audi ha insinuado un nuevo buque insignia de altas prestaciones, que probablemente adopte la forma de un R8 eléctrico. Esperemos que esta vez tenga más éxito, ya que el antiguo R8 e-tron no consiguió sus objetivos comerciales, con únicamente alrededor de un centenar de unidades vendidas.