El Defender original estaba disponible en todo tipo versiones, mientras que el actual cuenta con tres, la 90, la 110 y la 130, que presentan diferentes longitudes de carrocería y hasta ocho plazas, en el caso de la más larga.

Efectivamente, faltan un pick-up y un cabrio, pero ya tenemos una solución para paliar parcialmente ese vacío. El carrocero neerlandés Heritage Customs ha eliminado el techo del todoterreno británico, para todos aquellos que busquen emociones a cielo abierto. 

En concreto, ha empleado la versión corta 90 (¡perfecto!). La preparación, por nombre Valiance Convertible, cuenta con una capota de tela plegable que contrasta con la pintura amarilla Sunbeam. Las llantas de aleación son bicolor y, por supuesto, no falta una rueda de repuesto fijada en el portón, también con una llanta del mismo diseño. 

Land Rover Defender cabrio por Heritage Customs

Una preparación completa

Heritage Customs ha ido más allá de la simple eliminación del techo para dar paso a una capota plegable eléctricamente, pues también ha añadido una jaula antivuelco completa para ofrecer mayor resistencia y seguridad.

Asimismo, el habitáculo ha recibido costuras amarillas para complementar el vivo exterior. Igualmente, el carrocero ha mejorado los asientos con tapicería de cuero acolchado negro. Además, el salpicadero está adornado con incrustaciones 3D de aluminio grabado. Si se observa más de cerca, se aprecia que este Defender 90 cuenta con el asiento delantero central opcional.

Por si estás interesado, debes saber que Heritage Customs tarda al menos tres meses en personalizar cada vehículo y es un trabajo que cuesta a partir de 82.500 euros, más el coche donante y los impuestos aplicables.

Peligro de extinción

Ahora mismo, el único SUV sin techo a la venta es el Volkswagen T-Roc Cabrio, aunque no permanecerá mucho tiempo en el mercado, ya que dejará de fabricarse tras el fin de la generación actual. 

Por su parte, dentro de los todoterreno puros, el Jeep Wrangler dispone de un techo conformado por diversos módulos que se pueden quitar y poner de forma manual (con las herramientas necesarias). En fin, pocas experiencias pueden ser tan agradables como una excursión por el campo con el cielo por techo, ¿no te parece?