De deportivo a SUV. Esta es la historia del Ford Capri, que después de más de 50 años está listo para volver a Europa bajo una nueva silueta. Conocido en su día como una alternativa europea y más compacta a los 'muscle cars' americanos, la fórmula del Capri moderno se adapta a los nuevos tiempos que corren.

Su evolución a SUV familiar está prevista para 2024, pero hemos intentado adelantarnos a los tiempos, dándote una idea de cómo podría ser el nuevo Ford con nuestra recreación.

Vena deportiva

Nuestra reconstrucción gráfica toma como referencia las primeras fotos espía de los últimos meses y un primer detalle importante, a saber, que muy probablemente se basará en la plataforma MEB de Volkswagen.

Aunque Ford aún no ha hecho oficial el nombre Capri, muchos apuestan por un regreso a tan histórica denominación. Sin embargo, como ya hemos dicho, no esperes un deportivo de pura raza, sino un SUV más similar en líneas y filosofía a los modelos de mayor tamaño de la familia ID de Volkswagen.

Ford Capri (2024), la recreación de Motor1.com

Ford Capri (2024), la recreación de Motor1.com

En principio, este modelo debería compartir algunos elementos estéticos con el Explorer eléctrico, pero en clave más deportiva y con toques de coupé, todo ello en beneficio de la estética y, sobre todo, de la aerodinámica, con la posibilidad de obtener algunos kilómetros extra de autonomía. También son exclusivas del Capri las ópticas principales, cuyo diseño se desveló en un teaser en los últimos meses.

El vínculo con el ID.5

Las proporciones de SUV coupé deberían 'estirar' el Capri hasta algo más de los 4,46 metros de longitud del Explorer. Así, el nuevo Ford podría estar más cerca de los 4,6 m y representar así una especie de 'primo' del Volkswagen ID.5. Similar al modelo de Wolfsburgo podría ser también la cadena cinemática, con una batería de 77 kWh de capacidad y versiones con uno o dos motores eléctricos.

SUV eléctrico de Ford, fotos espía

El nuevo crossover eléctrico de Ford, foto espía.

Se espera una autonomía de unos 500 km, mientras que la gama de motores sigue siendo bastante difícil de vaticinar. Si la adopción de una variante de 204 CV parece plausible, mucho menos lo parece la de 299 CV, que en el ID.5 se denomina GTX para reforzar su deportividad. ¿Quiere Ford ofrecer algo similar utilizando la insignia GT o RS? Sólo tenemos que esperar unos meses más para averiguarlo.

Mientras tanto, podemos imaginar que el precio de listado será ligeramente superior al del Explorer, con una franja que debería rondar los 47.000-50.000 euros.

Galería: Ford Capri (2024), la recreación de Motor1.com