El tifón Doksuri provocó lluvias torrenciales en Filipinas, Taiwán y China. El vídeo adjunto, de apenas un minuto de duración y tomado por una cámara onboard, nos muestra un espeluznante accidente de coche por culpa de un puente arrasado a causa de esa inclemencia meteorológica. 

El incidente tuvo lugar en Harbin (China), en el noreste del país y, afortunadamente, no se registraron heridos graves. Parece increíble que nada sucediera, pues el conductor de un todocamino se precipitó al vació y chocó contra el puente derruido. Las imágenes hablan por sí solas...

En el clip se puede comprobar que había niebla en el momento del impacto. La carretera parecía en buen estado hasta que de repente surgió un agujero en el horizonte. El conductor con la cámara a bordo fue capaz de parar a tiempo, pero no sucedió lo mismo con un SUV blanco que circulaba a más velocidad y que no se dio cuenta de dicho agujero, pues no se encendieron las luces de freno. 

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Ha vuelto a nacer

Después del impacto, tocaba rescatar al conductor. Diversas personas se acercaron al puente para ayudar en esa tarea y parece que están sacando a alguien de la zanja. Fijaos en qué estado tan lamentable se quedó el SUV blanco. 

La verdad es que parece increíble que el conductor no sufriera graves consecuencias en su estado de salud, pero nos alegramos mucho por ello. Está claro que, después de un golpe así, casi ha vuelto a nacer. 

Avalancha de agua

Harbin es la capital de la provincia china de Heilongjiang. Según Reuters, en un momento dado la región recibió una avalancha de agua en tan sólo unas horas. Más de 53.000 personas tuvieron que ser evacuadas allí debido a que los embalses y ríos superaban los niveles de seguridad, informó Associated Press.

El tifón causó daños en otras provincias chinas. Pekín batió un récord de 140 años de precipitaciones en una semana, informó BBC News. La tormenta provocó al menos 10 muertos y 18 desaparecidos.

Desde luego, ante fenómenos tan radicales como este, lo mejor es refugiarse en casa con víveres e intentar mantenerse seguro en la medida de lo posible. Por suerte, en España no se producen fenómenos de tanta intensidad.