Cuba es considerada por muchos como un museo viviente de coches clásicos, ya que una parte considerable de los vehículos que circulan por sus calles son de la época anterior a la Revolución Cubana (finalizada en 1959).

Eso significa que Cadillac, Chevrolet, Buick y Ford de los años 50 pueden verse rodando por las calles casi a diario. También hay otros automóviles curiosos, de origen soviético, o los Fiat producidos en la Polonia comunista. Pues bien, aunque parezca increíble, Cuba se está centrando ahora en las motos eléctricas. 

En concreto, nos referimos a pequeños scooters y motocicletas 'a batería', con los que los ciudadanos cubanos intentan replicar lo que sucede en ciudades de Asia y Europa. Eso sí, queda descartada la pronta llegada de modelos ecológicos de los principales fabricantes a la isla caribeña. 

Una gran solución de movilidad

En la actualidad, Cuba busca producir sus propias motos eléctricas. El plan es convertir una antigua fábrica de bicicletas para ensamblar en masa scooters eléctricos asequibles. Este concepto no es nuevo y ha tenido éxito en algunos países africanos y asiáticos.

Sin embargo, por el momento se desconoce qué es exactamente lo que la gente de Cuba tiene preparado. No obstante, el desarrollo de scooters y motos eléctricas propias responderá sin duda a la necesidad de movilidad personal de la población local.

Con la escasez de coches, reservados solo a los más ricos, por no hablar de los problemas de suministro de gasolina, los vehículos eléctricos de dos ruedas en el entorno cubano tienen todo el sentido.

Cuba's Streets Are Bustling With Electric Scooters And Motorbikes

Motos chinas, pero ¿habrá también cubanas?

Actualmente, los usuarios de scooters eléctricos en Cuba están creciendo y se prevé que el fenómeno siga aumentando. La mayoría de estos vehículos en aquel mercado proceden de China, a través de Panamá, y es innegable que son una alternativa atractiva a la bicicleta o a los desplazamientos a pie.

Dicho esto, el auge de estas pequeñas motocicletas en Cuba ha supuesto tal alivio que el gobierno ha intervenido y ha decidido limitar su coste a 1.700 dólares para mantenerlos 'accesibles' (la renta per capita en Cuba, en 2020, fue de 8.298 euros).