Tenemos la impresión de que todos los fabricantes de automóviles quieren subir de categoría, lo que podría explicar por qué una marca como Dacia es tan popular hoy en día. En cualquier caso, el Grupo Volkswagen (Volkswagen AG) es la siguiente multinacional en anunciar un salto hacia una clase superior mediante el aumento de la calidad de sus modelos.

En este proceso, quiere centrarse en un número considerablemente menor de vehículos, descatalogando la friolera de un 60% de los modelos con motor de combustión en los próximos ocho años.

Esta importante revelación la hizo el jefe de finanzas de la empresa, Arno Antlitz, en una entrevista con Financial Times: "El objetivo clave no es el crecimiento. Estamos más centrados en la calidad y en los márgenes, más que en el volumen y la cuota de mercado". El proceso se centrará en el mercado europeo, donde el grupo en su conjunto tiene más de 100 automóviles repartidos entre sus numerosas marcas.

Algunos argumentan que este cambio ya está en marcha, si se tiene en cuenta que los Skoda han subido bastante de precio frente a generaciones pasadas. Por su parte, SEAT probablemente tome este mismo camino y sus coches no serán tan asequibles como ahora. 

En general, los coches vendidos por el gigante alemán han sufrido importantes subidas de tarifas en los últimos años, y parece que la tendencia continuará. Con la aparición de muchos vehículos eléctricos, tiene sentido que la empresa esté señalando el principio del fin de los coches de gasolina y diésel.

De aquí a 2030 habrá muchos menos automóviles VAG con motor de combustión interna entre los que elegir, y es de esperar que la decisión de subir de categoría se refleje no solo en el precio de venta, sino también en la calidad del producto. 

Debido a las cada vez más estrictas normativas sobre emisiones, los motores convencionales más vulnerables son las unidades de gran cilindrada, por lo que el W12 o el V10 de Lamborghini/Audi desaparecerán más pronto que tarde. Para refrescar la memoria, Bentley pasará a ser una marca eléctrica en 2030.

Al seguir este camino, el Grupo Volskwagen probablemente abandonará la carrera por ser el mayor fabricante de automóviles del mundo por volumen. En 2021, vendió 9.305.000 unidades, mientras que Toyota matriculó 10.495.548 vehículos. Si hablamos estrictamente de Europa, Volkswagen AG quedó en primer lugar, con 3.158.559 vehículos, por delante de Stellantis y sus 3.081.590 unidades.