Aunque el titular pueda parecer una broma propia del cercano día de los Santos Inocentes, lo cierto es que BMW se enfrenta a una demanda colectiva en California. Presentada el pasado jueves en el Tribunal de Distrito de Estados Unidos en el Condado de Orange, afirma que el BMW X7 (y posiblemente otros modelos) tiene un defecto de diseño que afecta a los posavasos: no pueden mojarse.

La protesta se puede resumir en la siguiente declaración: "Los posavasos son defectuosos, ya que no están diseñados adecuadamente para sostener tazas llenas de líquido, precisamente la función principal a la que están destinados".

Galería: Prueba BMW X7 xDrive30d 2020

"Cuando el líquido se derrama en el posavasos, los cables del módulo de control del SRS (airbag), que se encuentran directamente debajo, se mojan y se dañan, provocando daños en los airbags, que pueden desplegarse inadvertidamente", dice la demanda.

El demandante es BrightK Consulting, Inc., una compañía representada por el abogado Hovanes Margarian, quien cree que hay miles de vehículos que tienen el mismo defecto de diseño.

Prueba BMW X7 xDrive30d 2020

En la demanda se señalan varias quejas. La mayoría de ellas advierten de un fallo en el módulo de control del SRS tras un derrame involuntario de líquido en los posavasos, que luego se filtró a las piezas eléctricas situadas debajo.

Al parecer, los costes de sustitución y reparación del módulo superan los 2.000 dólares y, en algunos casos, BMW se negó a cubrirlos estando los coches en garantía.

Una de las quejas con fecha de marzo de 2021 dice lo siguiente:

Puse un refresco en el posavasos de un BMW X7 de 2020. La tapa no estaba bien puesta y parte del refresco se derramó sobre la consola central de la palanca de cambios. No fue mucha cantidad, pero el coche entró en parada de emergencia en el carril izquierdo de la autopista y no pude seguir. Se puso la P (Park) en la transmisión y no cambiaba a D (Drive) o R (Reverse). Además, en la instrumentación apareció un mensaje que decía que llevase el coche al concesionario inmediatamente. Mi X7 fue remolcado a un taller oficial y el técnico me dijo que el líquido dañó unos componentes situados bajo la palanca de cambios. El coste del arreglo ascendía a 2.900 dólares y no estaba cubierto por la garantía.

En fin, veremos en qué queda esta situación tan delicada para BMW, pues el total de la demanda asciende a nada menos que cinco millones de dólares. Seguiremos informando si tenemos cualquier novedad en este asunto.