Citroën ha construido su imagen de marca sobre varios pilares, entre ellos el confort, gracias sobre todo a un sistema de suspensión revolucionario: el hidroneumático. El esquema es bastante sencillo y ha evolucionado a lo largo del ciclo de vida de la firma francesa, desde 1954 y el primer DS, hasta 2017 y el último C5.

Este sistema utiliza una bomba de alta presión accionada por el motor, y desde los C5 por un motor eléctrico, acoplada a un acumulador que distribuye el fluido hidráulico para los diferentes usos requeridos.

Citroën Xantia Activa

Según el vehículo y la época, esta presión se utiliza para ayudar a la dirección, al sistema de frenado, al control del embrague o al control de la caja de cambios. Como vemos, el sistema hidroneumático afectaba a varios elementos, además de la suspensión. 

Como cualquier suspensión, su función es filtrar las irregularidades de la carretera para no transmitirlas a la carrocería del vehículo y amortiguar los movimientos asociados. Este sistema fue especialmente apreciado por las personas con afecciones físicas, como dolores de espalda o lumbalgias.

Además, el uso de una alta presión hidráulica garantizaba una altura constante respecto al suelo, independientemente de la carga del vehículo. El inconveniente era que algunos pasajeros también podían sufrir sensación de mareo.

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En la época de comercialización del DS, Citroën promocionó su suspensión demostrando que el coche era capaz de circular sobre tres ruedas. El interés era poder, por ejemplo, ponerse a salvo tras un pinchazo, o cambiar una rueda sin necesidad de utilizar el gato.

Evidentemente, algunos clientes querían llevar a cabo este mismo experimento, a menudo a baja velocidad, dando lugar a escenas a veces insólitas y siempre arriesgadas, como te puedes imaginar, que en ningún caso recomendamos reproducir en la actualidad.

Ahora nos interesa una prueba igualmente insólita pero mucho más peligrosa, ya que dos conductores de sendos Citroën Xantia equipados con suspensión hidráulica se grabaron circulando a 200 km/h por la autopista con solo tres ruedas. Afortunadamente, el experimento no terminó mal, aunque el mantenimiento de la trayectoria del carril parece más que complicado en algunos momentos.

1994 - Citroën Xantia y Renault Twingo

En la actualidad, la suspensión hidroneumática ya no es utilizada por Citroën, y ha sido sustituida por un sistema de amortiguadores con topes hidráulicos, que encontramos en diferentes modelos de la gama como los Citroën C4 o el nuevo C5 X.

Asimismo, el Citroën C5 Aircross también utiliza este sistema. Denominado 'Progressive Hydraulic Cushions' y desarrollado por el especialista Kayaba, los amortiguadores incluyen unos topes hidráulicos que modifican su funcionamiento de forma automática, en función de las irregularidades del terreno.

Galería: Citroën C5 Aircross Hybrid, prueba

En cualquier caso, no queda muy claro si los autores del vídeo han sufrido algún tipo de sanción, ante tal temeridad, más si tenemos en cuenta que la acción se lleva a cabo en mitad del tráfico abierto. No aprobamos ni recomendamos esta acción, pero resulta llamativo comprobar cómo el sistema hidroneumático de Citroën consigue funcionar correctamente en esta circunstancia.

Fuente: Motor1.com Francia