El motor de combustión interna está viviendo sus últimos años de vida (aunque todavía le queda 'tralla'), ya que cada vez más fabricantes de automóviles se están pasando a los vehículos eléctricos.

Hyundai es la última compañía que ha presentado su ambiciosa hoja de ruta para lograr la neutralidad en carbono. Este plan no solo está protagonizado por coches de batería, ya que la marca surcoreana también apuesta por la propulsión de hidrógeno.

Europa será la primera región en la que Hyundai abandonará los motores de gasolina y turbodiésel. En concreto, se ha puesto 2035 como fecha límite para estos propulsores en el Viejo Continente. 

Este anuncio no es demasiado sorprendente, ya que la Comisión Europea tiene una propuesta pendiente de votación que, si se aprueba, prohibirá a los fabricantes de automóviles vender coches con sistemas de propulsión tradicionales a mediados de la próxima década.

La decisión de Hyundai, hecha pública en el salón de Múnich, también menciona 2040 como el año en que la firma asiática se convertirá en una marca puramente eléctrica en la mayoría de los principales mercados mundiales.

Para entonces, la empresa estima que los vehículos eléctricos de batería y pila de combustible representarán el 80% de sus ventas anuales totales, tras alcanzar el 30% a finales de esta década. Como complemento, todas las operaciones mundiales de la empresa se desarrollarán con energía renovable desde 2045.

Si te intriga la decisión de Hyundai de invertir tiempo, dinero y esfuerzo en el desarrollo de la tecnología del hidrógeno, cabe mencionar que se ha confirmado una nueva generación del NEXO para 2023, que coincidirá con la llegada al mercado de un monovolumen que utilice el mismo tipo de propulsión. En la segunda mitad de la década, se lanzará un gran SUV con pila de combustible.

Mientras tanto, el magnífico prototipo Prophecy se exhibe en el salón de Múnich para recordar la llegada del modelo de producción en 2022, junto a la berlina IONIQ 6. El crossover eléctrico IONIQ 5 también está presente como robotaxi con un sistema de conducción autónoma de nivel 4, que empezará a utilizarse en 2023.