Fibra de carbono y un motor excepcional, así son los diez ejemplares únicos producidos por Apollo del Intensa Emozione (también conocido por ‘IE’). Su corazón es un motor V12 atmosférico de 6,3 litros, con origen en Maranello, que puede entregar 780 CV de potencia y alcanzar las 9.000 rpm.

Estos números impresionan, pero lo hace aún más el sonido de sus escapes. El concesionario de lujo estadounidense Miller Motorcars deleitó a los apasionados de los hipercoches y de Ferrari con un vídeo dedicado especialmente al Apollo.

Galería: Apollo Intensa Emozione Carbon Dragon

En el minuto y medio de vídeo se muestra el estruendo que provocan los doce cilindros, realzado por un sistema de escape modificado por los ingenieros de la compañía germana, los mismos responsables del Gumpert Apollo.

La 'intensa emoción' se hace aún mayor cuando se conoce que este coche es una de las cinco unidades llamadas ‘Carbon Dragon’ (traducido como ‘Dragón de Carbono’), en referencia a su carrocería totalmente en fibra de carbono, que reduce el peso a solo 1.250 kilogramos.

Apollo Intensa Emozione Carbon Dragon

La potencia y el bajo peso no son las armas más poderosas del Intensa Emozione. El verdadero factor a destacar en este supercoche es la aerodinámica, capaz de generar hasta 1.350 kilos de carga,que permite aumentar la velocidad en el paso por curva.

Apollo Intensa Emozione Carbon Dragon

Esto se combina con el sistema de frenos carbocerámicos, firmados por Brembo, con discos de 380x34, tanto delante como detrás, mientras que la caja de cambios es secuencial de seis velocidades.

Apollo Intensa Emozione Carbon Dragon

Para gestionar el potente motor Ferrari existen tres modos de conducción: Normal, Mojado y Pista. El mismo fabricante ha incluido en el precio de 2,2 millones de euros del vehículo un curso de conducción para sacarle el máximo rendimiento al Apollo IE.

Además de esto, los nuevos propietarios del Intensa Emozione pueden personalizar cada detalle del coche, la pintura exterior y el color del interior.

Fuente: CarScoops