Entre las comodidades del coche eléctrico están el silencio mecánico, la posibilidad de conducir sin tocar el freno (con el modo 'one pedal') y el hecho de no contar con un pedal de embrague, sobre todo en recorridos urbanos. 

Sin embargo, la compañía china BYD ha creado un vehículo 'a batería' con caja manual. Se llama E3 EV y se ha desarrollado por una sencilla razón. En China hay dos tipos de carné de coche, el C1 y el C2, y con el C2 solo se pueden conducir modelos automáticos. Sin embargo, con la llegada de los vehículos eléctricos, el C1 puede ser más difícil de conseguir, a no ser que las prácticas se realicen en coches de combustión tradicionales.

Galería: BYD E3 EV, coche eléctrico chino con caja manual

¿Y si las autoescuelas quieren un coche eléctrico que también pueda utilizarse para el permiso C1? Efectivamente, para eso se ha desarrollado el BYD E3 EV. Pero lo curioso es que el coche no tiene una caja manual 'real'. Sí, porque dispone de un mecanismo con un embrague y una palanca para seleccionar las cinco marchas, pero no controla una transmisión de verdad.

Llegados a este punto, surge la pregunta: pero si no hay caja de cambios, ¿se puede calar el coche al salir desde parado, si se suelta el embrague demasiado rápido? O bien, ¿el coche te permite ganar sensibilidad en el pie izquierdo para no dar tirones?

BYD E3 EV, coche eléctrico chino con caja manual

BYD no responde a esta pregunta, pero es curioso observar que el instructor solo dispone de un pedal de freno para controlar el coche, una clara señal de que la caja, en esencia, no sirve para nada. 

El BYD E3 EV ofrece cuatro programas de conducción. El Economy maximiza la eficiencia del tren motriz, el Throttle Lock (Bloqueo del Acelerador) es una especie de control de crucero, el Sport incrementa el empuje y el Teaching Mode (Modo de Enseñanza) activa la caja manual.

BYD E3 EV, coche eléctrico chino con caja manual

Como ya hemos dicho, el coche permite a los chinos sacarse el carné C1 con un coche eléctrico y, por esta razón, dispone de un freno de estacionamiento convencional, retrovisores adicionales y un segundo claxon, en el lado del pasajero. 

La decoración exterior del automóvil es la típica de las autoescuelas chinas, que son las únicas autorizadas a comprarlo. ¿Precio? Menos de 19.000 euros al cambio, con una batería de 38 kWh de capacidad y una autonomía (no en ciclo WLTP) de 350 kilómetros.

No sabemos si algún día veremos coches eléctricos con cajas manuales de verdad (la lógica dice que no), pero resultará curioso ver si los jóvenes del futuro aprenderán a conducir manejando el pedal del embrague o si eso será una cosa del pasado.