¿Por qué este fascinante descapotable no llegó a los concesionarios?

Los grandes descapotables de cuatro puertas tuvieron su apogeo en las primeras décadas del siglo pasado. A menudo, eran modelos creados a medida para clientes adinerados, pero después de la Segunda Guerra Mundial, este estilo de carrocería desapareció. Del Mercedes-Benz 300 Cabriolet D solo se fabricaron 700 unidades entre 1951 y 1961. Tras él, únicamente se recuerda el Lincoln Continental, construido hasta 1967.

Una de las principales razones de este abandono fue el paso gradual a los chasis monocasco, que tienen un importante elemento estructural en los pilares y el techo. Sin estos componentes, es muy complejo ofrecer una rigidez suficiente. Sin embargo, en Mercedes-Benz no se rindieron a pesar de las dificultades técnicas.

Galería: Mercedes-Benz Ocean Drive 2007

En 2007, poco después del lanzamiento del Clase S W221, DaimlerChrysler utilizó el chasis del buque insignia para crear el concept car Ocean Drive, equipado con el potente motor V12 de 5,5 litros del S600 (517 CV y 830 Nm), solo disponible en la versión de batalla larga del modelo de producción.

Además del techo descapotable (tardaba 20 segundos en desplegarse) que da paso a un lujoso interior, el Ocean Drive también se distinguía por un diseño exterior muy diferente.

El frontal era inédito e inspiraría la segunda generación del CLS tres años después, mientras que las puertas sin marco y con tiradores casi invisibles parecían diluir la imagen conservadora de Mercedes-Benz con gran efecto. ¿Qué faltaba para llegar a la producción?

Mercedes-Benz Ocean Drive 2007

El prototipo hizo su debut oficial en el salón de Detroit de 2007. ¿Por qué allí? Porque un equipo de diseño norteamericano contribuyó al proyecto y porque era el mercado en el que los grandes descapotables de cuatro plazas siempre habían tenido más éxito.

En cambio, no tuvo la aceptación esperada: las reacciones no fueron unánimes y quizá no era el momento adecuado para un Clase S descapotable. Sin embargo, los alemanes también tenían otra opción.

Mercedes-Benz Ocean Drive 2007

En 2007, la marca Maybach, relanzada unos años antes, se encontraba en una fase de declive: los modelos 57 y 62, basados en el Clase S W220, ya parecían anticuados en comparación con la competencia británica y un descapotable tecnológicamente más nuevo podría haber mejorado las cosas. Sin embargo, ni siquiera esta suposición se materializó.

Según la historia oficial, esto se debió a la insuficiente rigidez de la carrocería para alcanzar "los altos estándares exigidos por la marca Maybach". Por ello, prefirieron ofrecer una alternativa con el Maybach 62 S Landaulet, en el que solo se podía descapotar la parte trasera del habitáculo y del que, de todos modos, se fabricaron muy pocos ejemplares.

De hecho, aparentemente, la rigidez de la carrocería del prototipo ni siquiera cumplía con los estándares de la propia Mercedes-Benz, así que el Ocean Drive no acabó cuajando en un modelo de calle.