No todos los coches elevados son iguales.

En los meses más crudos del invierno, las nevadas suelen hacer acto de presencia y algunos conductores ven su salvación de movilidad en un todoterreno barato, de segunda mano, que no suponga un fuerte desembolso. 

Curiosamente, hay clientes que, por desconocimiento, piensan que un SUV tiene argumentos suficientes como para capear temporales y otras incidencias climatológicas, pero no es así. Salvo que dispongas de tracción total y de unos neumáticos de invierno, un todocamino no es la mejor solución. 

Galería: Mercedes-Benz G 350 d 2020, prueba

Para estos 'despistados', hemos querido hacer este sencillo artículo, exponiendo las principales diferencias entre un SUV (o todocamino) y un todoterreno, que son muchas. Al fin y al cabo, cualquier vehículo elevado no vale para superar firmes con baja adherencia.

El componente que marca la separación entre ambos mundos es la reductora. Si el coche la tiene, es un todoterreno. Si no, no lo es. Es más, muchos SUV solo disponen de tracción delantera, ni siquiera de dos ejes motrices, que sería lo básico para poner el ojo en caminos y pistas algo complicados. 

Mercedes-Benz G 350 d 2020, prueba

En este campo, los todocaminos más completos disponen de tracción 4x4 y la función Lock, que mediante un botón se puede bloquear el reparto del par al 50% entre ambos ejes, a baja velocidad, para 'agarrarse' al suelo lo mejor posible. 

Por su parte, el Mercedes-Benz Clase G no solo dispone de reductora, sino también de tres diferenciales bloqueables (el único que lo ofrece), para que la motricidad esté garantizada sea cual sea la ruta.

Galería: Prueba Suzuki Jimny 2019

Otra diferencia tiene que ver con el chasis. El de un todoterreno clásico suele estar conformado por largueros y travesaños (más resistentes fuera del asfalto), mientras que el bastidor de un SUV es de tipo monocasco (una única pieza). Eso sí, hay excepciones, como el nuevo Land Rover Defender

Igualmente, las suspensiones poco tienen que ver. La de un todocamino siempre es independiente en ambos ejes, mientras que en un todoterreno encontraremos un eje rígido trasero (menos confortable, pero capaz de hacer descolgar mucho las ruedas y no perder el contacto con el suelo). Este esquema también puede darse en el tren delantero, tal y como sucede en el Suzuki Jimny, a costa de perder 'feeling' en la carretera. 

La dirección también es diferente. La de cremallera con asistencia eléctrica es la típica de los todocaminos, con el fin de tener un tacto casi similar a la de un turismo. En cambio, en algunos todoterrenos, se sigue empleando la de recirculación de bolas, totalmente pensada para el campo.  

Por último, quiero hablarte de la altura libre al suelo de la carrocería. Muchos SUV ofrecen 17 centímetros entre el suelo y su parte inferior, mientras que lo normal en un todoterreno es superar con claridad los 20 centímetros. 

En fin, seguro que ahora ya habrás entendido por qué los todoterrenos, y no los SUV, se convirtieron en los 'salvadores' de mucha gente durante la famosa borrasca Filomena, que dejó la Comunidad de Madrid y otras zonas de España prácticamente incomunicadas. Ahora, la elección de uno u otro es cosa tuya, pero lo importante es que la tomes sabiendo qué tipo de coche es cada cual.