La elevada cifra de potencia es tan asombrosa como el aspecto exterior del vehículo.

A finales de junio de 2020, el preparador alemán Mansory presentó un kit de carrocería completo para el superdeportivo Ford GT. Sin embargo, varias voces consideraron que no estaba a la altura y que era demasiado exagerado. Esto obligó a la empresa alemana a volver a rediseñar todo el proyecto.

Lo que puedes ver en las imágenes es el 'Le Mansory' definitivo (así es como Mansory ha denominado al Ford GT) que, comparado con el modelo original, ha sido retocado en cuanto a estética, interior y motor. ¿El precio? Que siga el asombro, con más de 1,8 millones de euros (incluyendo el Ford GT donante).

Galería: Mansory Ford GT 2021

Repleto de fibra de carbono

La pintura de la carrocería es completamente negra y, en el centro de la misma, se aprecia una franja roja del mismo color que las insignias Mansory presentes en los faldones laterales y en el enorme alerón trasero.

En el habitáculo también podemos contemplar la temática bicolor de la carrocería, pero también encontramos el nombre 'Mansory' impreso por varias zonas, desde los asientos hasta la talonera de acceso recubierta de Alcantara.

Mansory Ford GT 2021

El preparador también ha ideado un kit de carrocería de fibra de carbono que introduce, entre otras muchas cosas, pasos de rueda más anchos (+5 centímetros), tomas de aire adicionales en el techo, nuevas solapas alrededor de los faros, un difusor trasero más grande y, justo encima, una triple salida de escape. Las llantas de aleación son de 21 pulgadas.

Debajo del capó se esconden 700 CV

El motor 3.5 V6 biturbo ha sido mejorado y ahora ofrece 700 CV y 840 Nm de par máximo. Esto supone un aumento de 45 CV y 90 Nm respecto al GT estándar y permite alcanzar una velocidad máxima de 354 km/h.

Mansory Ford GT 2021

Recordemos que hace unos meses, ya os mostramos el primer trabajo de Mansory basado en el Ford GT, donde la fibra de carbono dominaba la totalidad de la preparación, coincidiendo con el 30 aniversario de la firma.

En esa conversión inicial también se modificó el motor, concretamente, la gestión electrónica del mismo, para alcanzar semejante caudal de potencia. Además, en el primer caso, la tapicería interior de Alcantara era de color gris claro, mientras que en este segundo proyecto luce un espectacular rojo.