Muchos aficionados de Tesla llevan tiempo soñando con una variante descapotable del Model S, la berlina eléctrica de la compañía californiana, pero hay uno que tenía el dinero suficiente para llevar su coche a Ares Design y solicitar este cambio de formato. 

El resultado es un cabrio de dos puertas verdaderamente especial y llamativo, después de experimentar una transformación muy profunda, no solo en el apartado estético. 

Galería: Tesla Model S Cabriolet de Ares Design

Este coche solo conserva la parte delantera del modelo base y algunos componentes, como los pilotos. El resto del vehículo se ha cortado y remodelado de forma ingeniosa, instalando puertas más largas y reconstruyendo la parte trasera para insertar la capota de accionamiento eléctrico.

Todo ello se hizo sin tocar ni la mecánica ni el chasis, aunque se añadieron diversos refuerzos en los umbrales de las puertas y en la zona trasera, con el fin de compensar la ausencia del techo. 

Para completar el conjunto, el equipo de Ares Design instaló un kit de carrocería aerodinámico, compuesto por faldones laterales y nuevos paragolpes, además de un splitter delantero y llantas de aleación de cinco radios.

Por supuesto, también se han producido cambios notables en el interior. De hecho, los asientos traseros son de nueva factura. Todo está tapizado en cuero de color blanco hielo y se incluyen inserciones naranjas, que ejercen un fuerte contraste visual. 

Desconocemos qué versión del Model S es esta. La gama comprende muchas opciones, con potencias que abarcan desde los 320 hasta los 1.100 CV. Esta última cifra pertenece al brutal Model S Plaid, capaz de acelerar de 0 a 100 km/h en tan solo 2,1 segundos. 

Tampoco sabemos lo que ha costado esta transformación de Ares Design, pero seguro que ha supuesto un gasto de varios miles de euros. Eso sí, el cliente disfrutará al máximo durante los días primaverales y otoñales, con temperaturas suaves.