¿De verdad no hay un piloto que maneja el volante?

A cualquiera de nosotros nos gusta driftear (en un entorno seguro, por supuesto) y también nos convence el Toyota Supra, así que un vídeo que engloba ambas cosas solo puede ser interesante. Pero lo curioso es que el deportivo japonés realiza esa maniobra ¡de forma autónoma!

El Instituto de Investigación de Toyota lo consiguió en un esfuerzo por estrechar la relación entre una conducción extrema y los sistemas que no requieren la actuación de un conductor.

Oficialmente, este experimento se explica así: "Los ingenieros están investigando cómo unir los instintos de los conductores profesionales y la tecnología de conducción automatizada. Su objetivo es diseñar un nuevo nivel de tecnología de seguridad activa y divulgarla ampliamente, para que Toyota y otros fabricantes de automóviles puedan desplegarla en la carretera".

Aunque este trabajo se ha hecho con fines científicos, no se puede negar que es totalmente impresionante. No te deberías perder el vídeo con un Supra muy modificado que empieza a driftear sin compasión, sin que el piloto toque en ningún momento el volante. 

Las cámaras instaladas en el coche muestran a la tecnología autónoma trabajar con el freno de mano y el volante. En plena maniobra, el conductor saca la mano por la ventana y hace la señal de la victoria, confirmando que el experimento está saliendo de manera perfecta.

Galería: Toyota GR Supra Sport Top

Aparte del obvio factor de diversión, este trabajo demuestra que las tecnologías autónomas se pueden seguir mejorando sustancialmente. La realidad de los coches que pueden circular por sí mismos se acerca año tras año, así que deberíamos ver más grabaciones de este tipo en el futuro. 

Quién sabe, quizá un programa de drift autónomo podría formar parte del compendio Toyota Safety Sense, dentro de poco, en los vehículos más deportivos de la gama. Cosas más difíciles hemos visto en el mundo de la automoción... 

Eso sí, por favor, todos aquellos a los que nos encanta conducir pedimos que también podamos manejar los coches del futuro a nuestro antojo, si eso es lo que queremos. La conducción autónoma debería ser un complemento opcional, no una obligación.