Aunque no todo el mundo lo admitirá, parece bastante claro que los superyates son uno de los signos más omnipresentes de riqueza. Imagina el puerto de Montecarlo durante el fin de semana del Gran Premio de F1; todos tienen su barco aparcado junto al circuito.

Pero, ¿te imaginas qué pasaría si tu yate te permitiera llegar hasta la playa, desembarcar tu coche y que permaneciera allí, esperando a que regresases de vuelta? Tenemos la respuesta y se llama Pagurus.

Galería: Pagurus

Recientemente, un artículo en RobbReport nos ha enseñado un ejercicio de diseño que apunta por esa línea. Pagurus, que es la traducción de cangrejo en latín, es un catamarán de lujo ideado por el estudio de diseño italiano de Lazzarini Design.

Si hacemos un breve repaso a las anteriores creaciones de esta empresa italiana, podremos comprobar con asombro cómo ninguna idea parece inalcanzable para ellos, al menos, sobre el papel, con proyectos realmente arriesgados.

Como ya habrás adivinado, el aspecto que hace diferente a esta bestia de 25 metros de longitud es su diseño de catamarán. Sin embargo, debajo de los brazos se hayan sendos cilindros en forma de espiral, con una longitud de 6,5 metros, que permiten avanzar con la nave por la arena de la playa.

Cada uno de ellos está propulsado por un motor diésel de 440 CV de potencia, que no parecen demasiados para mover a esta mole, pero que resultan suficientes para atracar en la playa y no quedar varados.

Pagurus

Según parece, Lazzarini quería usar el catamarán, en un principio, para aplicaciones militares, pero reorientó el proceso después de constatar un aumento masivo en la demanda de yates de lujo que querían aventurarse por tierra y por mar.

La otra seña de identidad del Pagurus es que los pasajeros pueden recorrer la zona por tierra y una vez concluida la excursión, regresar a la bodega del catamarán y aparcar el vehículo. Además, el Pagurus está preparado para recargar vehículos eléctricos, como un Tesla, por ejemplo.

Para ello, se nutre de la energía que proporcionan unas enormes placas solares instaladas en la cubierta, que también aportan energía a los cilindros en espiral, encargados de propulsar el catamarán por tierra firme, mediante un sistema híbrido.

Pagurus

Una vez en el agua, Lazzarini ha imaginado un par de motores diésel Caterpillar de 900 CV para impulsar la nave a una velocidad máxima de 25 nudos (46 km/h aproximadamente).

No podemos asegurar que este proyecto llegue a convertirse en realidad, pero estamos seguros de que algún millonario habrá contactado ya con Lazzarini para conocer el precio y la viabilidad del catamarán.

Fuente: Motor1.com Estados Unidos