La caja manual de ocho velocidades se selecciona mediante una especie de selector en forma de joystick.

Si alguna vez te has preguntado cómo se conduce un Mercedes-Benz Unimog, entonces este vídeo te ofrecerá la respuesta con una fantástica visión en primera persona. A pesar del inmenso tamaño del vehículo, en realidad se maneja de una forma bastante más sencilla de lo que parece.

Más concretamente, este es un Mercedes-Benz Unimog U500 de 2004. La potencia proviene de un motor turbodiésel de 6,4 litros con 260 CV de potencia y 949 Nm de par motor. Como vehículo para trabajo fuera de la carretera, dispone de tracción 4x4, con ejes sobredimensionados y una asombrosa relación de arrastre de 3.000:1.

Galería: Mercedes Unimog vs. Mercedes-Benz Clase G

La transmisión es uno de los elementos más peculiares de este vehículo y proporciona al Unimog una experiencia de conducción diferente al resto. Se trata de una caja manual de ocho velocidades, pero no hay un cambio con patrón en 'H'. En su lugar, un selector, en forma de joystick, oscila adelante y atrás en la consola central.

La experiencia resulta poco usual para todo aquel que sepa conducir un vehículo con cambio manual. Después de iniciar la marcha, el conductor debe accionar el preselector de la transmisión. Si es para subir de marcha, empujará la palanca hacia el frente, aunque no sucede nada hasta que el conductor no pisa el pedal del embrague.

Llegado ese momento en que se acciona el pedal, la caja sube de velocidad hasta engranar la marcha seleccionada. Se trata de un cambio de marcha en diferido o en dos fases, por explicarlo de alguna manera más sencilla.

El Unimog es un vehículo con una altura considerable, como se puede ver en el vídeo que acompaña a la noticia. El conductor ocupa una altura similar a la de cualquiera que lleva un camión de mercancías.

Mercedes Unimog vs. Mercedes-Benz Clase G

La visión hacia la parte posterior resulta un poco más complicada, entre otras cosas, porque no existe ventanilla trasera, así que el conductor debe fiarse solo de la visión que recibe de los espejos retrovisores.

Aunque puedes conducir el Unimog por la calle, esta grabación deja claro que el vehículo alemán donde realmente se siente 'en su salsa' es fuera de la carretera. A unos 55 km/h el Unimog ya va en séptima velocidad. Incluso en octava, conducir a 100 km/h resulta toda una experiencia.

Fuente: Tedward, vía YouTube