Gracias a una inyección de dinero, estaría capacitada para desarrollar y lanzar superdeportivos.

Desde su refundación en 1999, la marca neerlandesa Spyker casi siempre ha estado en el alambre y, de hecho, acabó por declararse en bancarrota en 2014. A pesar de su difícil supervivencia, parece que se avecinan años mejores para el fabricante de deportivos, gracias a la aparición de dos inversores.  

Según Autocar, el propietario de SMP Racing, Boris Rotenberg, y su socio Michail Pessis han añadido a Spyker a su cartera de negocios, lo que va a suponer una importante inyección de dinero para la firma holandesa.

Galería: Spyker C8 Laviolette con motor V8 de Audi, a la venta

Aunque no hay nada oficial, quizá el primer paso de Spyker sea producir el superdeportivo C8 Preliator, que se llegó a presentar en el salón de Ginebra de 2016, pero del que luego nada más se supo de él. 

Este coche estaba impulsado por un motor 5.0 V8 atmosférico, procedente de Koenigseeg, que desarrollaba 600 CV y 600 Nm de par máximo, pero probablemente la nueva versión de producción cambiaría de mecánica. 

La cartera de productos de Spyker podría ampliarse en 2021 con el SUV D8 y otro supercoche, el B6 Venator. Desde luego, el todocamino sería el producto estrella en cuanto a número de ventas y también el que sostendría el negocio, tal y como sucede con otras marcas especializadas en deportivos. 

"No hay duda de que hemos pasado unos años muy difíciles, pero con esta nueva asociación, esos días han terminado definitivamente y nos convertiremos en un actor importante dentro del segmento de los superdeportivos", han asegurado desde la marca neerlandesa.

Spyker C8 Laviolette con motor V8 de Audi, a la venta

Por cierto, ¿sabías que Spyker se hizo con el control de Saab en 2010? Lamentablemente, no pudo reflotarla y, en 2012, la vendió al consorcio chino National Electric Vehicle Sweden. También deseamos que la firma sueca pueda resurgir de sus cenizas.

No te pierdas la galería de fotos adjunta con el Spyker C8 Laviolette, de comienzos del siglo XXI, que empleaba un motor V8 de origen Audi, con 400 CV y 480 Nm. La peculiaridad de este vehículo es que incorporaba un techo fijo de cristal.