El motor utilizado procede de una motocicleta Kawasaki.

Existen ejemplos de motocicletas con motor de coche, una 'subcultura' de la que pocas veces oímos hablar salvo en foros especializados. Sin embargo, en este caso, la historia va justo de lo contrario. Hablamos del resultado obtenido cuando creas un coche con el motor de motocicleta. El resultado no puede ser más interesante.

Existen casos conocidos, como un impresionante Fiat 126 equipado con el motor de una Honda CBR1000RR o un estrafalario Honda Beat (un 'key car' descapotable biplaza) propulsado por la mecánica de una Suzuki Hayabusa. Pero, en este caso, el protagonista es un Mini clásico.

Galería: Mini Cooper Type S by Gildred Racing

Te alegrará saber que este pequeño Mini, de 1981, ha sido modificado por la empresa AMT, ubicada en la Columbia británica. Gracias al vídeo, puedes escuchar el sonido que emite y no, este Mini no tiene altavoces exteriores para reproducir el sonido artificialmente del motor de una motocicleta. En este caso, suena así porque lleva el motor de una Kawasaki Ninja ZX-10R de 1999.

Teniendo en cuenta que el motor original del Mini de los años 70 y 80 también era un bloque de cuatro cilindros con una cilindrada en el entorno del litro de cubicaje, usar el propulsor de la ZX-10R no supone una gran diferencia con el motor de fábrica del coche... al menos, respecto al tamaño. Lo que está claro es que el Mini original no sonaba así y que su motor no alcanzaba, ni de broma los 175 CV.

Más allá de un simple cambio de motor, Adam y su equipo también ubicaron el motor detrás del asiento del conductor, sacrificando los asientos posteriores, y desviaron toda la energía al eje trasero. También rebajaron la altura de la carrocería al suelo y ensancharon los pasos de rueda y los ejes, para asegurar un mayor agarre.

La transmisión manual-secuencial se encarga de exprimir todo el potencial de este motor y los responsables del proyecto también han reutilizado el panel de instrumentos de la Ninja, para una perfecta información de cómo trabaja el motor.

Evidentemente, el interior se calienta casi de forma instantánea, ya que la refrigeración del habitáculo es uno de los aspectos a mejorar. Además, el sonido resulta insoportable, a menos que se usen tapones para los oídos.

Sin embargo, eso son defectos menores, viendo cómo acelera el pequeño modelo británico. Estamos convencidos de que este atípico deportivo conseguirá que esboces una sonrisa en tu cara. Disfruta del vídeo o de la galería de otro Mini clásico preparado.

Fuente: Rideapart.com