El Black Bowmore DB5 single malt descansa dentro de una botella, creada a partir de un pistón del coupé británico.

Seguro que muchos sabéis que varios fabricantes de automóviles también producen artículos muy diferentes a los coches, como muebles, bicicletas o, sirva el ejemplo de esta noticia, botellas. 

Pues sí, aunque es difícil de creer, Aston Martin ha prestado una parte del motor del legendario DB5 para embotellar un muy raro (y muy caro) whisky de malta de 1964 de la destilería Bowmore. ¿El precio? Unos 55.000 euros por botella. Casi nada...

Galería: Whisky Black Bowmore DB5 1964

¿Cómo se puede explicar esa cifra? A través de unos cuantos detalles es posible intentar ver su exclusividad. El primero es el año de destilación del whisky que, como hemos comentado antes, fue en 1964.

Además, esta bebida fue la primera en estrenar los alambiques de Bowmore calentados por vapor, surgiendo el Black Bowmore single malt, una creación muy especial y bastante rara. De hecho, está en el mercado desde 1993 y solo se han producido y vendido seis mil botellas. 

Pero no solo la edad y los alambiques hacen especial a este espirituoso, sino también la botella. ¿El motivo? Para crearla, se ha tomado como base un pistón real del motor de un Aston Martin DB5.

Por si no lo recuerdas, el coupé británico, famoso por aparecer en varias películas de James Bond, empleaba un bloque de 4,0 litros y seis cilindros en línea, con más de 280 CV.

Whisky Black Bowmore DB5 1964

Volviendo al envase, se tarda casi una semana en fabricarlo. De estas botellas especiales solo se producirán 25 estuches oficiales (como el de la foto principal), lo que es otra razón para escribir en la etiqueta un coste igual al de un BMW Serie 5.

Normalmente, este tipo de producción está reservada a un grupo selecto de personas, la mayoría de las veces propietarios de vehículos en edición limitada de la propia marca. Esta vez, sin embargo, Aston Martin ofrece a cualquiera la oportunidad de comprar una de estas raras botellas Black Bowmore DB5 de 1964. Quién sabe si James Bond, conocido amante del Martini con vodka (mezclado, no agitado), lo aprobaría...