Mientras tanto, la compañía ya ha encontrado un piloto y una localización para llevar el Tuatara hasta su velocidad máxima.

A principios de año, supimos que el hiperdeportivo SSC Tuatara 2020, anunciado hace ya tiempo, al fin se estaba fabricando. Incluso, lo hemos visto recientemente en vídeo. Pero ahora, hemos sabido que la compañía estadounidense tiene intención de lanzar un modelo inferior, una especie de hermano pequeño que, lógicamente, tendrá un precio más asequible.

Cabe apuntar que el SSC Tuatara, del que se fabricarán únicamente 100 ejemplares, parte de los 1,6 millones de dólares, es decir, cerca de un millón y medio de euros. Lo que no sabemos todavía es qué tarifa podría tener este hipotético SSC más 'modesto'.

Galería: SSC Tuatara 2020

El máximo responsable de SSC North America, Jerod Shelby, ha sido quien ha confirmado a la revista británica Top Gear los planes de la compañía, relativos al lanzamiento de un segundo modelo. Si bien no entró demasiado en detalles, sí añadió que sería un "hermano pequeño del Tuatara, similar en diseño y prestaciones".

Según Shelby, el precio del vehículo estará en un rango que permitirá a mucha más gente poder acceder a él, aunque no ha querido ofrecer un coste estimado. En cualquier caso, suponemos que para poder ofrecer un punto de partida mucho más bajo, la producción deberá ser también bastante más generosa que la del Tuatara.

SSC Tuatara 2020

El mandamás de la compañía también ha detallado el próximo proyecto de la casa, que tiene como objetivo comprobar la velocidad máxima del SSC Tuatara. Según la firma, este coche sería capaz de romper la barrera de las 300 millas por hora (483 km/h), y ya tienen un piloto y una localización para intentar lograrlo.

En cualquier caso, si el SSC Tuatara quiere convertirse en el coche de producción más rápido del mundo, tendrá que superar el increíble registro del Bugatti Chiron Super Sport 300+, que logró una velocidad de 490,5 km/h, nada menos.

SSC Tuatara 2020

El récord oficial, no obstante, lo mantiene el Koenigsegg Agera RS, que logró en noviembre de 2017 rozar los 444,6 km/h. Y Koenigsegg ya ha anunciado que su Jesko podrá superar los 500 km/h. La batalla está servida, desde luego.

¿Cómo pretende conseguirlo? Pues, básicamente, gracias a una avanzada aerodinámica (Cx de 0,279), a un peso contenido, por su fabricación en fibra de carbono, y a un poderoso motor V8 biturbo, de 5,9 litros y unos 1.775 CV de potencia (con gasolina E85), que se combina con una transmisión secuencial de siete velocidades.