Si no quieres, no tienes que llamar a la grúa para resolver el problema.

Si durante estas semanas de confinamiento, no has arrancado el coche o no lo has movido por el garaje, lo más seguro es que la batería se haya descargado. ¿Qué soluciones hay para este contratiempo cuando debas volver a usar tu vehículo? Varias, que te vamos a ir exponiendo.

Antes de enumerarlas, conviene decir que casi todos los seguros, incluidos los que son solo a terceros, cubren el servicio de asistencia en carretera. No obstante, antes de llamar a la grúa (más bien, al especialista), puedes solventar el problema por ti mismo.   

Galería: Protege tu coche mientras dure el estado de alarma

El remedio más cómodo y, además, bastante fiable es utilizar un arrancador de baterías. Este aparato portátil se conecta mediante pinzas a la propia batería y, por sí mismo, puede 'resucitarla' sin tener que depender de otro coche ni de la ayuda de nadie.  

La clave reside en que aplica una corriente eléctrica, que se mide en miliamperios por hora (mAh). Antes de adquirir uno, conviene analizar si sirve para todo tipo de motores (gasolina y turbodiésel). Lo normal es que uno de de 12.000 mAh valga para arrancar mecánicas de cualquier tipo con elevada cilindrada.

Además, los más avanzados, disponen de puertos USB para cargar baterías de smartphones, tablets y otros dispositivos electrónicos. El propio arrancador tarda unas horas en estar listo al enchufarlo a la corriente doméstica.

¿Precios? La horquilla es realmente amplia, pero lo normal es gastarse en el entorno de los 80 a 100 euros para disponer de un arrancador válido y con garantías. Eso no significa que haya modelos más baratos que también cumplan con su función. Ahí entra en juego el presupuesto que manejes... 

Testigo de batería

Continuamos con la solución más tradicional para devolver la vida a una batería: las pinzas. Eso sí, necesitas la ayuda de otro coche al lado. La del cable rojo se coloca en el borne positivo y la del cable negro, en el negativo. Por supuesto, evita que las pinzas entren en contacto entre sí para protegerte de una descarga eléctrica.

Después de tenerlas listas, arrancamos el coche de apoyo y, pasado unos pocos minutos, intentamos hacer lo mismo con nuestro vehículo. Cuando tengamos apta la batería, sin detener el automóvil, desconecta las pinzas con mucha precaución, asegurándote de que no se toquen entre sí o rocen alguna parte metálica. Después circula durante media hora para que el alternador del vehículo haga su función y mande parte de electricidad a la batería. 

Si estás confinado y no puedes salir del garaje sin causa justificada, basta con que lo mantengas arrancado esos 30 minutos, más o menos. 

Una tercera solución, la menos recomendable, es empujar el coche con la ayuda de alguien. En un tramo llano o favorable, mete la segunda marcha, mantén el embrague pisado mientras impulsan desde detrás el vehículo y, cuando se logre un poco de velocidad, suelta el pedal izquierdo y acelera lentamente. 

El problema que tiene este método es que sale carburante sin quemar por el escape, lo que puede provocar daños en el catalizador. Además, si la batería está muy descargada, este recurso no funcionará. ¡Esperamos haberte sido de ayuda!