Si eres observador, seguro que ya te habías dado cuenta de este detalle.

Para aquellos que no lo sepan, Koenigsegg es un fabricante de superdeportivos sueco, fundado por Christian von Koenigsegg, en 1994. De hecho, solo necesitó dos años para mostrar su primer prototipo, el Koenigsegg CC. Desde entonces, el fabricante nórdico lleva recorrido un largo camino.

Para la edición de este año del salón de Ginebra, Koenigsegg tenía previsto presentar un modelo excepcional, el Gemera, que dispone de la particularidad de contar con cuatro asientos, además de un motor de tres cilindros, reforzado con tres propulsores eléctricos, para sumar un total de 1.700 CV.

Koenigsegg Jesko en Hong Kong

Sin embargo, sus modelos tienen un denominador común, del que seguro que no te has percatado. Todos llevan en algún lugar de la carrocería un fantasma. Unos de mayor tamaño, otros en un color especial, pero en todos aparece esta curiosa figura.

Galería: Koenigsegg Gemera 2020

En el Gemera, el curioso fantasma se puede ver en la parte trasera del vehículo, concretamente sobre la tapa que cubre el motor. Sin embargo, debes saber que si te fijas con detenimiento, todos los Koenigsegg de última generación portan esta curiosa figura.

Para explicarte el significado de este fantasma, tenemos que retroceder en el tiempo. Era el año 2003 y las instalaciones de Koenigsegg se destruyeron a causa de un incendio. Por este motivo, el empresario tuvo que buscar un nuevo emplazamiento para fabricar sus hiperdeportivos. Se trasladó a Ängelholm (Suecia), a unos pocos kilómetros de su emplazamiento original.

Koenigsegg Gemera en la pista

Esas instalaciones fueron utilizadas, anteriormente, por la Fuerza Aérea Sueca, como base de un escuadrón de aviones de combate Saab JAS 39 Gripen. Esas aeronaves pertenecían al escuadrón de jets de caza Nº 1, cuya insignia era... un fantasma. Cuando Koenigsegg llegó a las instalaciones, con un tamaño de 4.000 m2, los mandos militares le pidieron a Christian von Koenigsegg, amablemente, que los honrara conservando el emblema del escuadrón.

Koenigsegg Jesko Absolut

El empresario sueco estuvo de acuerdo con la propuesta, por lo que todos los Koenigsegg que se han fabricado desde entonces, en las instalaciones de Ängelholm, portan el curioso fantasma volador.

Koenigsegg Gemera 2020

Para aquellos de vosotros que os estéis preguntando el motivo de elegir un fantasma, el escuadrón de aviones de combate Nº 1 salía a realizar sus misiones al alba y no regresaban a la base hasta entrada la noche. Por ese motivo, los habitantes de Ängelholm nunca veían a los aviones despegar o aterrizar, solo los escuchaban. De ahí que los lugareños los denominasen fantasmas.

Así que ahora, ya sabes el motivo por el que los Koenigsegg modernos llevan un fantasma, además de conocer una curiosa historia para contarle a tus amigos.