Influido por el impacto del coronavirus, la baja demanda y la guerra comercial de productores, se siguen marcando nuevos mínimos anuales.

Hace unos dos meses, cuando el COVID-19 sonaba a algo lejano, ya nos hicimos eco de los efectos que empezaba a tener la crisis del coronavirus en las tarifas de los carburantes. Una tendencia que se apreciaba con claridad en Francia y que, poco a poco, comenzaba a vislumbrarse en España.

Pues bien, los precios de la gasolina y el diésel siguen bajando en nuestro país, moviéndose en el mínimo anual y sin perspectivas de que vayan a repuntar a corto plazo.

A fin de cuentas, además de los efectos relacionados con el COVID-19 y la menor demanda por las limitaciones impuestas por del estado de alarma (según información de la DGT, hasta cerca del 90% menos de desplazamientos diarios), hay otros factores que están afectando, con grandes efectos, al precio del barril de petróleo.

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De hecho, el pasado 9 de marzo se produjo la mayor caída del precio del barril de Brent desde el año 1991, que tuvo lugar en plena Guerra del Golfo. Con un descenso en el precio superior al 20%, el barril se quedó en un mínimo de 28 dólares (unos 25 euros).

Todo, provocado por la guerra comercial que estaban librando la OPEP (con Arabia Saudí a la cabeza) y Rusia, ante la falta de acuerdo para recortar la producción y 'blindar' los precios ante los efectos adversos que está provocando el COVID-19 en la economía mundial.

Sin entendimiento entre ambas partes, la consigna saudita desde entonces fue clara: aplicar fuertes descuentos para atraer a los compradores. Sin embargo, parece que la situación empieza a cambiar, y un posible acuerdo para recortar la producción, en unos 10 millones de bariiles, ha hecho que se mantenga estable, ligeramente por encima de los 30 dólares.

A falta de que todo esto se concrete, y que se vuelva a activar poco a poco la actividad industrial y económica en nuestro país (aumentando la demanda de combustibles), todo hace indicar que esta medida empujará a que el precio de la gasolina y el diésel siga bajando en España durante unos días, para beneficio de todos aquellos trabajadores esenciales que sigan conduciendo.

De hecho, como puedes ver en la tabla que cierra este post, las tarifas del combustible están evolucionando a la baja. Si tomamos como referencia la gasolina sin plomo de 95, el coste medio para el consumidor se ha reducido en unos 19 céntimos por litro (un 14,24%) desde el 1 de febrero. Si tomamos como referencia el gasóleo A, la bajada es algo superior a los 18 céntimos (un 15,05%).

¿Veremos los carburantes en cifras por debajo 1 euro de media? Más allá de establecimientos concretos de tipo 'low cost', donde ya ha sucedido, en la media nacional, habrá que ver cómo evoluciona todo. Aunque, desde luego, no parece nada descabellado...

Así evoluciona el precio de la gasolina y el diésel en España:

Combustible Precio 1 de febrero Precio 12 de marzo Precio 6 de abril
Sin plomo 95 1,313 euros/litros 1,252 euros/litros 1,126 euros/litros
Sin plomo 98 1,456 euros/litros 1,402 euros/litros 1,276 euros/litros
Gasóleo A 1,223 euros/litros 1,140 euros/litros 1,039 euros/litros
Gasóleo A+ 1,311 euros/litros 1,227 euros/litros 1,126 euros/litros

Fuente: Dieselogasolina.com