Fue la respuesta de Japón al Mercedes-Benz C111.

Nombre: Mazda RX-500

Estreno: salón de Tokio 1970

Datos técnicos: 4,33 metros de longitud, 1,72 de anchura y 1,06 de altura. Motor rotativo con 247 CV, 849 kilos de peso

Galería: Mazda RX-500 1970

En estos días, Mazda está celebrando su centenario. La marca japonesa se ha asegurado un lugar en los libros de historia de la automoción, gracias al motor rotativo y al MX-5. Más de un millón de vehículos de la firma montaban una mecánica Wankel, incluido uno muy especial, el RX-500, un concept car presentado en 1970 para conmemorar el 50 aniversario del fabricante asiático.

Galería: Mazda RX-500 1970

En cierto modo, recuerda al Mercedes-Benz C111, mostrado un año antes... también con un propulsor rotativo. Igualmente, el RX-500 tenía forma de cuña y una zaga muy voluminosa. El propulsor declaraba 247 CV y el coche contaba con puertas en forma de alas de gaviota para acceder a la mecánica.

El vehículo lo desarrolló el Departamento de Investigación y Diseño de Toyo Kogyo, ahora Mazda. La carrocería del coche era de plástico, por lo que el peso, incluyendo el conductor y los líquidos, se situaba por debajo de los 1.000 kilos. Curiosamente, el RX-500 carecía de pilar A y las puertas para acceder al habitáculo eran de apertura vertical o de tijera.

En su tiempo se aseguraba que el RX-500 alcanzó 241 km/h en la pista de pruebas de la compañía. Uno de los puntos más curiosos del automóvil era la iluminación de la zaga. Las ópticas verdes se activaban cuando el conductor aceleraba, mientras que la intensidad de las luces rojas de freno dependía de la fuerza con la que el conductor aplicaba los frenos.

Mazda RX-500 1970

Había otro paralelismo entre el Mazda RX-500 y el Mercedes C111: ambos se hicieron extremadamente populares a través de los juguetes. 

Ya en 2008, Mazda restauró el genuino RX-500 y lo exhibió en el Museo del Transporte de Hiroshima. Un año más tarde, también se exhibió en el salón de Tokio y, ya en 2014, en el Goodwood Festival of Speed.

Durante mucho tiempo, mucha gente creyó que Mazda había producido tres RX-500, uno en verde, otro en amarillo y el tercero en plata. Sin embargo, durante el proceso de restauración se descubrieron esos tres colores en diferentes capas. Todo muy curioso...