El vehículo, de 1911, tiene un motor de 28,4 litros de cilindrada y cuatro cilindros.

Sin duda, el Goodwood Festival of Speed 2019 es un certamen de motor insólito. Dentro del programa de actividades previstas, podemos encontrarnos con todo tipo de vehículos, de dos, tres, cuatro o seis ruedas, de diferentes épocas. El protagonista, en este caso, es un Fiat S76 de 1911, conocido con el apelativo de 'La bestia de Turín'. Un vehículo equipado con un descomunal motor de 28,4 litros de cilindrada y cuatro cilindros que, en su época, fue considerado como un auténtico velocista. Cómo han cambiado los tiempos, ¿verdad?

Galería: Fiat S76 Beast of Turin

El modelo italiano fue construido con el único propósito de batir el récord de velocidad que tenía Blitzen Benz en ese momento. El Fiat S76 logró alcanzar unos impresionantes 187 km/h, en la playa de Saltburn Sands, en Inglaterra. Pero eso no fue todo, ya que en diciembre de 1913 llegó a 213 km/h, en una prueba levada a cabo en Ostende, Bélgica. Sin embargo, debía regresar al punto de origen desde el que tomó la salida pero no logró regresar por un fallo mecánico, por lo que nunca fue coronado, oficialmente, como el vehículo más rápido de la época.

Si nos centramos en el apartado técnico del S76, debemos destacar su enorme motor de cuatro cilindros en línea asociado a una caja de cambios manual de cuatro velocidades. Desarrollaba una potencia máxima de 290 CV, más que suficientes para mover un automóvil que pesaba 1.650 kilogramos; bastante pesado para un modelo de la época. Tras concluir la Primera Guerra Mundial, el automóvil fue desguazado y terminó en Australia sin el motor original. Pasaron los años y el coche se reconstruyó con un motor Stutz, pero lamentablemente sufrió un accidente a principios de 1920.

Fiat S76 Beast of Turin

Su actual propietario, Duncan Pittaway, es el piloto que parece al volante en el video. Adquirió el chasis del S76 en 2003 y finalmente encontró el motor original del otro S76 que Fiat construyó en su momento. Respecto a la carrocería, el radiador y la caja de cambios, tuvieron que ser reconstruidos partir de los esquemas originales y fotografías de época de Fiat, en las que se puede ver a la Bestia de Turín. Sabemos que el motor se puso en marcha, por primera vez, a finales de 2014, aunque este clásico no estuvo, 100% operativo, hasta 2015 cuando también apareció en el Goodwood FoS de ese año.