No es ningún secreto que, en la nueva legislatura, los ciudadanos sufriremos una subida de impuestos generalizada. Esta decisión también afectará al mundo del automóvil, por lo que resultará más caro adquirir y mantener un vehículo. 

Así las cosas, ascenderá la tasa de matriculación, ya que el Gobierno actualizará los tramos de emisiones de dióxido de carbono (CO2). Actualmente, son los siguientes: 0% para vehículos con emisiones menores o iguales a 120 g/km de CO2; 4,75% para los que emiten entre 121 y 159 g/km; 9,75% para aquellos que registran entre 160 y 199 g/km, y 14,75% para los vehículos con emisiones superiores o iguales a 200 g/km.

También se incrementará el impuesto sobre vehículos de tracción mecánica, emitido por los Ayuntamientos y que deben pagar todos aquellos modelos aptos para circular por las vías públicas. El Ejecutivo quiere vincularlo a la emisión de partículas contaminantes, por lo que los coches más antiguos serán los que más paguen.

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A cambio, Pedro Sánchez promete fomentar el teletrabajo, el coche compartido y el uso de otros medios de transporte 'limpios', como los vehículos eléctricos o las bicicletas. El objetivo final es reducir un 35% el coche privado en entornos urbanos, hasta el año 2030. 

Centrándonos en los modelos eléctricos, el futuro presidente del Gobierno pondrá en marcha planes de ayuda a la compra de estos coches ecológicos, tanto para particulares como para empresas. Además, se incrementará notablemente el número de puntos de recarga en áreas de servicio y centros de trabajo. 

Asimismo, se desarrollará un plan de comunicación para mostrar las bondades de los coches eléctricos y la localización de puntos para 'repostar' la batería, según solicita la normativa europea.  

En fin, parece que Sánchez apuesta claramente por la movilidad sostenible, algo que conllevará elogios de unos y críticas de otros. ¿En qué bando te posicionas? 

Fuente: El Economista