Resulta curioso que haya elegido la mecánica turbodiésel SD4, de 240 CV.

La Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil cuenta desde hace unos días con 85 unidades del Land Rover Discovery, a razón de 63.800 euros cada uno. Eso sí, este precio es el oficial de venta al público y sin tener en cuenta la personalización necesaria para este organismo, como el vinilado con la imagen corporativa y los distintos sistemas de señalización visual y acústica que requieren.

Lejos de asociarlos al motor de gasolina de cuatro cilindros, han optado por el bloque SD4 de ciclo diésel, con una cilindrada de 2,0 litros y una potencia de 240 CV. Se acopla a una transmisión automática con convertidor de par, de ocho velocidades, y a la tracción integral ‘AWD’.

Quizá pueda resultar anecdótico que, en los tiempos que corren y con la reciente guerra del Gobierno contra el gasóleo, la DGT haya decidido adquirir automóviles con este tipo de combustible.

Lo mismo ocurre con los 249 Seat León ST que se anunciaron el mes pasado, equipados con la motorización turbodiésel 2.0 TDI CR, con 150 CV de potencia.

Jeep Compass Guardia Civil
SEAT León ST para la Guardia Civil

Con lo que sí dieron ejemplo fue con los 140 Jeep Compass que, en ese caso, incorporaban la mecánica turboalimentada de gasolina 1.4 MultiAir, con una potencia de 170 CV.

Dicho esto, la Guardia Civil se encargará de patrullar y vigilar las carreteras de nuestro país con 85 coches nuevos, que tienen derecho a la etiqueta medioambiental C.

El consumo medio oficial de los Land Rover Discovery adquiridos por la DGT es de 7,4 litros cada 100 kilómetros. Las emisiones de dióxido de carbono (CO2) alcanzan los 195 g/km y entra en la categoría de homologación Euro 6 de los vehículos turbodiésel.